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Rayo Esmeralda Patiño

Celaya Internacional

@RayoEsmeralda
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Celaya Internacional.

LOS NIÑOS QUE HEREDAMOS AL MUNDO

 

En la vorágine de los muchos sucesos de trascendencia e impacto para la sociedad mundial desde hace unos días me era difícil decidir que tema podía desmenuzar y tratar de entender para mi colaboración semanal; podría ser el terrible enfrentamiento en el Sudán, la amenaza del incremento en los aranceles de Estados Unidos a México, la visita del presidente Trump a  Reino Unido, el impacto de la ausencia del Presidente López Obrador ante el G20, etc., son tantos y tan importantes temas que iniciaba alguno y lo dejaba porque todo me llevaba a lo mismo, los seres humanos, finalmente somos nosotros quienes creamos las sociedades y establecimos las reglas para la convivencia que mayormente debería ser en armonía, en un afán por despejar mi mente repasaba mis redes sociales y me encontré con algo que me pareció alarmante, de nuevo había un reto entre los adolescentes, “el juego de la muerte” el cual consiste en hacer lo que en México llamamos una llave china a quien debe pasar el reto, provocando así el desmayo, grabarlo y subirlo a las redes.

Hace ya varios meses hemos visto a muchos jóvenes manifestándose para exigir a los gobiernos su derecho a disfrutar de un planeta más sano, y es verdad, el consumismo irresponsable nos ha llevado a enfermar con mayor rapidez nuestra casa principal, el mundo, y siempre hacemos reflexiones sobre el mundo que les heredaremos a nuestro hijos, pero pocas veces pensamos en los hijos que estamos heredando al mundo.

No quisiera que se mal interpretaran mis palabras, no estoy hablando de “hacer niños felices” sino de formar seres humanos, con todo lo que ello conlleva, he escuchado a muchas personas quejarse de la falta de valores de los jóvenes pero pocas veces vemos el origen, que son los padres y su absurda necesidad de hacer a su hijo feliz, de evitar que viva.

Vivir significa experimentar toda la gama de emociones, el mundo ha cambiado eso lo sé bien, las experiencias y forma de educación que tuvimos nosotros ha cambiado en muchos casos para bien, solamente que en el camino nos perdimos como padres, pasamos del blanco al negro, del esquema estricto de nuestros padres a la sobre protectora permisividad de los padres de hoy en día.

Como decía líneas arriba, queremos hacer niños felices a toda costa, los sobre protegemos rayando muchas veces en una hiper protección con el argumento de “son mis hijos y me duelen”, pero claro no se alcanza a ver que a nuestros padres también les dolíamos, simplemente nos preparaban para la vida, que no es justa ni injusta, simplemente es la vida, se pretende que con métodos de respiración nuestros hijos alejen de su pensamiento, cualquier emoción negativa, sí, he escrito pensamiento y ahora le diré por qué, se está educando en el pensar y no en el sentir, en muchas ocasiones no les hemos enseñado a experimentar, a distinguir y enfrentar las emociones, se les ha creado la idea de que para triunfar tienen que ser felices, pero se está dejando de lado que son seres humanos y son un conjunto de sentimientos, que la parte más importante de vivir es saber identificar esas emociones y controlarlas, reponerse a ellas.

Les hemos llenado la cabeza con post en redes sociales y literatura emocional pero no se les permite vivirlas, no se les esta enseñando que no existen emocionales buenas ni malas, sino que solo son emociones, se ha dejado de lado la labor principal de los padres, educar a un ser humano.

 

Veo que es urgente trabajar con el autoconcepto, es verdad que podemos lograr lo que nos propongamos con esfuerzo y dedicación pero también debemos conocer nuestras limitantes, no ser bueno en todo también está bien, recordemos que existe la diversidad incluso en capacidades, el generar una percepción errónea en los niños generara a un ser humano confundido porque tampoco se le ha enseñado a manejar el fracaso, y este creo que es el punto neurálgico para esta nueva generación, no conocen el miedo y eso los lleva a cometer imprudencias como el tan absurdamente popular reto que explicaba al inicio de mi colaboración, o hacer homenajes a jugadores de futbol por haber fallecido en un accidente automovilístico sin tomar en cuenta que él mismo provoco su muerte al conducir a más de 200 kmm/hr., matando a su primo y dejando grave a otro, a eso nos lleva la falta de temor, también el no saber manejar el fracaso conlleva a tener seres humanos resentidos con una sociedad que ellos catalogaran de injusta.

Aquí más que nunca se requiere de la seguridad que se viva en casa o, en el apoyo que un terapeuta titulado en Universidad pueda darle al niño o adolescente. Los padres debemos preguntarnos más a menudo, ¿qué hijos heredamos al mundo? ¿Serán capaces de convivir en sociedad? Yo pienso que sí, que aún podemos cambiar ese chip de educar en valores y formar seres humanos.

Por: Rayo Esmeralda Patiño

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@RayoEsmeralda

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05/06/2019 07:59:34

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