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COLUMNISTAS

Rayo Esmeralda Patiño

Celaya Internacional

@RayoEsmeralda
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Éste martes el gobierno de los Estados Unidos, ha tomado la decisión unilateral de abandonar el Consejo de Derechos Humanos, órgano itergubernamental de las Naciones Unidas y al que se había unido a penas en el 2009 durante la administración Obama, una noticia que causo declaraciones pero no sorpresa.

El Consejo de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (UNHRC por sus siglas en inglés) fue creado en 2006 para sustituir a la Comisión de Derechos Humanos creada en 1946, no voy a explicar como funciona y porqué el Consejo sólo tiene 47 miembros, mientras que la Comisión estaba compuesta por 53 representantes de Estados miembro, sería únicamente analizar una forma cuando hay más fondo, la decisión había sido anunciada desde hacía un año atrás por la Embajadora de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas Nikki Haley, por supuesto que en base a la nueva línea de trabajo impulsada desde la Oficina Oval por el Presidente Trump. 

El comunicado oficial es que Estados Unidos se retira por considerar hipócrita al organismo que según él ha sancionado injustamente y seguido una línea de persecución y acoso en contra del Estado de Israel, pero le diré querido lector, esto no es una acción aislada ni con afán de proteger a Israel, es más bien parte de la nueva política exterior de los Estados Unidos.

En otras entregas he comentado que ha sido la América profunda la que llevó al empresario Donald Trump a encabezar el gobierno de la nación más poderosa del mundo, la xenofobia y el racismo por fín encontraban un eco desde el gobierno, finalmente obtuvieron ese permiso para manifestar su repudio a las minorías y a quienes ellos han considerado como invasores, en un territorio invadido desde el siglo XVIII, esos mismos racistas que hablaban de la falta de oportunidades, las cuales les habían sido arrebatadas por los migrantes no importa si son legales o ilegales.

Hoy hablamos de Estados Unidos, alarmados por la decisión de abandonar el foro internacional de promoción a los derechos humanos, que él mismo ayudo a construir en 1946, pero como decía líneas arriba, esta no es una decisión aislada, veamos las más importantes del ultimo año.

Cuando Donald Trump estaba en campaña, su lema “Make America great Again” se convirtió casi en un himno que se vitoreaba, América volvería a ser grande, regresaría al resplandor que tanto la República Popular de China, la Unión Europea y Rusia le habían quitado; así que decidió tocar el lado más sensible de los estadounidenses, el sentimiento de posesión, (me queda claro que la gran mayoría no tiene desarrollado el sentido de pertenencia sino el de posesión), todo es de ellos, la cuestión es que fue llegar y comenzar a cumplir sus propuestas de campaña, levantar un muro que por cierto ya existía, retirar a Estados Unidos del TLCAN dando un golpe a Canadá y México, para que se renegociara y ahora sí, favoreciera a su país decía el presidente, después vino su salida de la UNESCO, de igual forma por considerarlo como restrictivo para Estados Unidos, queda claro que de otra forma no hubiera sido tan sencillo movilizar su Embajada de Tel Aviv a Jerusalén, luego vino otro golpe que ocasionó la protesta del sector científico y conservacionista de la naturaleza, su salida del Tratado de París, que llegó a sustituir al Tratado de Montreal y su Protocolo más famoso, el de Kyoto, considerando que era violatorio y limitante para el desarrollo estadounidense y bueno, ahora, el abandono del Consejo de Derechos Humanos que fue seguido con la decisión de separar a menores que acompañaban a sus padres provenientes de Latinoamérica y que pretendían ingresar de forma ilegal a la que fuera “la tierra de los sueños”.

La cuestión va más allá de Estados Unidos, como mencioné, hoy hablamos de ellos sobretodo porque se estaba viendo envuelto en un Tratado vinculante (obligatorio) o supervisado, como lo ordenaban los estatutos del Consejo, decide abandonar su papel de paladín de la justicia, pero hagamos un rápido análisis porque en realidad el tema es más extenso e intrincado de lo que puede pensarse; la población mundial está en aumento, los recursos naturales escasean y la necesidad de mantener el status quo es imperativa, de tal suerte que se ha venido dando un fenómeno en estos inicios de siglo de forma consistente, en todo el mundo, el resurgimiento del nacionalismo de derecha con tintes de izquierda.

Le explico querido lector, verá, una vez terminada la Segunda Guerra Mundial, los países vencedores deciden que para que la atrocidad de una guerra de tal dimensión no vuelva a ocurrir, deben trabajar en conjunto, siempre buscando la cooperación en aras de la libertad, es así que cada cuál, léase potencia, debe “cuidar” la parte del mundo que le toca y asegurarse de evitar que la nueva amenaza; el comunismo y el socialismo avanzaran, por un lado, y por otro, que el capitalismo y la clara intromisión de Estados Unidos y sus aliados europeos sea frenada.

Con todo ello, vimos regímenes caer en África, América Latina y Asia, muchos de ellos dictaduras apoyadas por el comunismo pero también por el capitalismo, el enorme tablero de ajedrez llamado planeta de repente fue insuficiente y las sotas y caballos fueron puestos en el espacio, había competencia por controlar el mayor territorio posible, la división era clara, una tenía un sistema libertario y otro uno cerrado, así se mantuvieron por muchas décadas hasta que el sistema cerrado colapso, desapareciendo y dejando de forma momentánea, a su suerte a las naciones neo independientes, ocasionando un enorme caos.

El equilibrio oficial se perdió, ahora todos eran amigos y fumaban la pipa de la paz, ¡vaya! Hasta se prestarían sus juguetes, pero el patio de recreo no era tan amplio o mejor dicho, que lleguen los nuevos y les tengas que prestar lo que es tuyo y además se queden a cenar, obviamente, eso terminó por cansar al “niño” anfitrión y así van tomando mayor fuerza, regímenes de tinte nacionalista que al poco de tomar el gobierno, comienzan a llamar a la recuperación de lo que les pertenece, a rechazar al sistema libertario y capitalista,  y en aras de una protección se van convirtiendo en neo fascistas.

Recordemos que el fascismo, nació en la Italia de Mussolini, y en breves palabras no es más que un sistema totalitario nacionalista, declara un solo poder, el del pueblo a través de un líder mesiánico que ejercerá el control a través de la represión de quienes estén en contra del sistema y surgió como respuesta al sistema libertario de estados Unidos y al cerrado de la ex URSS.

Líneas arriba decía que la población mundial sigue creciendo y los recursos son ahora limitados, también decía que no este “Sistema de Puertas Cerradas” exclusivo de Estados Unidos, países de América Latina lo están aplicando, regiones dentro de otros países también, el ejemplo claro es España, que si bien es cierto, los vascos han dejado luego de muchos años las armas, ahora es Catalunya desde su gobierno quien exige incluso con plebiscito la independencia, pretendiendo mantener los privilegios de ser miembro de la Unión, cosa que no sucederá, por lo menos no este mes, el abandono de Gran Bretaña de la Unión Europea (BREXIT) que está por concretarse a principios del próximo año ya ha comenzado a surtir efecto dañino para los habitantes, en cuanto a las limitaciones laborales.

El mundo esta retrocediendo de manera firme, pienso que es porque los sistemas neoliberal y globalizado han sido desgastados y tergiversados en esencia, esto comienza a reflejar esa necesidad de los Estados de protegerse y buscar ser autosuficientes creyendo que así, de la noche a la mañana, los ciudadanos verán mejorada su situación, el rechazo de Italia y Malta a recibir más migrantes irregulares, la petición de la Unión Europea de establecer campos de refugiados fuera de Europa, no es sino este neo nacionalismo que se esta viviendo, el cierre de fronteras a causa de la “Seguridad Nacional” es la respuesta a los cambios que se avecinan, la cuestión es ver la situación en su justa dimensión, no habrá cambio rápido, la bandera que se ha enarbolado desde la creación de la ONU; la de los derechos humanos, se ha estado rasgando, los Objetivos de Desarrollo del Milenio, difícilmente se concretaran para el 2030 o 2050, más bien, revisando los acontecimientos, se irá dando mayor poder a un esquema que amalgama las Ciudades-Estado y el Estado-Nación según sea el caso.

Así que, querido lector, esta decisión de Estados Unidos no es sino una respuesta al nacionalismo que pedía le otorgaran su lugar en la agenda nacional y que ese lugar fuera el eje de la política internacional, una combinación de apertura y aceptación a la diversidad, al neo nacionalismo del propio origen convertido ahora en fascismo del siglo XXI.   

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