Deuda pública: Riesgos y oportunidades
Un tema que se ha transformado en una gran complicación para el diseño de políticas fiscales, especialmente en la Unión Europea y otras economías desarrolladas ha sido la magnitud de la deuda Pública. Esta representa un problema de riesgo moral para las autoridades públicas, que deben resolver entre beneficiar a la generación presente, pero con cargo a la generación siguiente. Heredar deudas, no representa el mejor activo para los proyectos en posibilidad de desarrollarse por las generaciones entrantes al sistema productivo. Es de alguna forma hipotecar su potencial de crecimiento.
Distintos países controlan de distinta forma cómo evoluciona su nivel de deuda. La Unión Europea tiene un límite de deuda pública de hasta el 60% del PIB. Otros países en cambio no tienen límites acotados claros, como es el caso de la mayoría de las economías latinoamericanas. Brasil en su intento de ordenar el complejo escenario que enfrenta, está intentando impulsar una ley que establezca un cierto nivel de equilibrio fiscal, como condición de la aprobación presupuestaria.
En el caso de las economías desarrolladas (Ver gráfico), parte importante de la expansión de la deuda publica ocurre en los años siguientes a la crisis financiera (2008) , debido a la incapacidad del sector privado de sostener su rol en el proceso productivo dada la fragilidad del sistema bancario post crisis, y que en alguna medida no ha superado aun, en el caso de algunas economías de Europa. La Deuda pública, y por ende los Gobiernos, han intentado compensar esta debilidad, pero tal situación tiene límites no solo de tipo moral. A fin de cuentas, las Agencias de clasificación de riesgo, evalúan que la expansión de deuda incrementa los riesgos de moratoria, y por tanto advierten de la menor calificación de los instrumentos financieros que captan tales recursos (Bonos de gobierno), haciendo más difícil financiar el incremento el endeudamiento.







