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Daniel Hernández Hernández

Además de historia y cine...

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“En México no celebramos Halloween”


Es común escuchar la frase “en México no celebramos Halloween, solo el día de muertos”. Palabras que emiten desde académicos, hasta infantes para enfatizar que él “festejo es muy de nuestro país y debemos rescatar las tradiciones”. He tenido la experiencia de comentar con diversas personas que los dos festejos son válidos por la mescolanza cultural y que el día de muertos no es tan de origen prehispánico como se supone. Esto ha motivado, que por mi punto de vista, me den regañadas monumentales y quieran que mi nombre aparezca en la lista de expatriados.

Pero al igual que muchos de ustedes, me gustan los días de finales de octubre y principios de noviembre, por la instalación de coloridos altares, ver calabazas decoradas y mejor aún, los creativos disfraces, algunas verdaderas obras de arte y otros que hay que adivinar o preguntarle al poseedor del mismo, de que va disfrazado. Disfruto visitar las ferias y comercios con productos alusivos a estas festividades, además de leer las calaveritas literarias, sin olvidar que lo primordial es el respeto y recuerdo de los difuntos.

Si coincidió conmigo en varios de los aspectos arriba señalados, habrá notado que esta celebración representa un sincretismo inevitable y que efectivamente, hay elementos prehispánicos, de los cuales conocemos pocos, pero sobre todo existe la influencia europea antigua y en tiempos recientes, (horror real) del cine hollywoodense.

La mayor parte de las culturas antiguas tenían deidades, ritos  y creencias del viaje a otra parte de quienes fallecían, no es propio de nuestra nación. En Mesoamérica, sus habitantes tenían gran veneración por la muerte, solo hay que ver el gran legado en figuras de barro y pinturas que prueban ello. Las prácticas mortuorias llenas de simbología y actos protocolarios, las sabemos por los códices, crónicas y  la tradición oral y que efectivamente, en el lugar de entierro o incineración, a los difuntos les ofrendaban diversos objetos, como el papel amate y comida, que por cierto no incluía pan, debido a que el trigo no se conocía por estos lares, ni tampoco había aserrín o papeles decorados de colores. Este acto se repetía  los primeros cuatro días, luego cuatro meses y cada cuatro años, lo que obedece en la actualidad a los altares con este número de niveles.

El establecimiento de los españoles a partir de 1521, modificó sustancialmente las tradiciones. El clero español comenzó el proceso de evangelizar a los indígenas y uno de los varios motivos para lograr su cometido, fue el fusionar las celebraciones católicas con las nativas, siendo estas prohibidas y adaptando las traídas de Europa. Los mexicas conmemoraban a los Niños Muertos y a los Muertos Grandes en el mes de agosto, dos festividades que los religiosos pudieron adecuar a las fiestas cristianas de Todos santos, que se origina para recordar a los mártires que en nombre de Cristo difundieron sus enseñanzas y que en España se celebraba con alimentos bendecidos en las mesas de las familias, además de poner la imagen del, literal, santo de su devoción.

Sin embargo las celebraciones a los muertos en México, comenzaron hasta el siglo diecinueve con verbenas de Todos Santos. En esa centuria, debido a las muertes que había por las no tan nuevas pandemias, los panteones se construyeron afuera de las ciudades y motivó que las visitas a los difuntos se convirtieron en auténticas fiestas, debido a la larga jornada para llegar a los panteones y degustar ahí comida y sus respectivas bebidas.

También en el diecinueve llega de Europa a los Estados Unidos la celebración del Halloween, palabra que deriva de las palabras anglosajonas All Hallows Eve, que tiene la connotación del día de Todos Santos y que los migrantes irlandeses comenzaron a propagar en el país de la bandera de barras y estrellas, celebración que incluye varios elementos simbólicos y que en el siglo veinte se arraiga y se difunde a más naciones americanas.

Y si, también en el veinte comenzó una propagación en México para celebrar el día de muertos, lo cual ocurrió en la década de los treinta, periodo posrevolucionario donde el gobierno buscaba una identidad como nación y que mejor pretextar que la celebración a los muertos era más prehispánica que  Moctezuma. Con esta divulgación, comenzaron a promover una festividad que se popularizó y a la cual se le van añadiendo más elementos con el tiempo.

De estos elementos, mucho le debemos al artista hidrocálido José Guadalupe Posada, quien nunca imaginó que su sarcástica Calavera Garbancera, un personaje de sus miles de grabados y que plasmó del pecho para arriba, sonriente y con sombrero; Diego Rivera le iba a agregar un cuerpo completo y elegantemente ataviada, convertirla en la icónica Catrina, hoy relacionada como algo muy mexicano, tanto para nuestro país como para el extranjero.

A esta licuadora de ingredientes, le agregamos el toque de Hollywood. Si bien existen en distintas ciudades y comunidades de México los recorridos llamados luminarias, con la finalidad de guiar a las ánimas a su recinto final, el cine hollywoodense se encargó de agregar algo inexistente hasta hace poco tiempo, con desfiles de calaveras gigantes, bailes de gente disfrazada y carros alusivos a la muerte, como podemos constatarlo en las películas Érase una vez en México (Rodríguez, 2003), Un Chihuahua de Beverly Hills (Gosnell, 2008) y la del 007 Spectre (Mendes, 2015), que detonó en un sinfín de festejos con estas características en varios lugares del país.

No está exenta ninguna nación a la influencia de otras en sus tradiciones y festejos, es algo inevitable y enriquecedor. Halloween, día de muertos o la conmemoración que guste, la finalidad primordial es venerar a quienes se nos han adelantado y agradecerles su paso en este sinuoso camino llamado vida y que mejor, recordándolos con motivos como colocar un altar, si usted gusta disfrazado o no, comiendo pan de muerto y bebiendo un rico chocolate en una taza con dibujos de calaveras, comprada en Walmart y que en su parte baja se lea: Made in China

                                               

Sus comentarios y sugerencias son bienvenidas al correo

daniel71hernandez@hotmail.com


 Fecha de publicación: 27/10/2020

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