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Héctor Gómez de la Cortina

SALVO SU MEJOR OPINION

@gomez_cortina
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SALVO SU MEJOR OPINIÓN

EBRARD CASI FUERA DE LA JUGADA

Cuando Carlos Salinas de Gortari asumió la presidencia de la república el 1º de diciembre de 1988, uno de sus más cercanos colaboradores y desde ese momento un poderoso precandidato presidencial para el año de 1994 era Manuel Camacho Solís; para nadie era un secreto la cercanía que Camacho tenía con el primer mandatario, su relación de amistad se remontaba a muchos años atrás y varios analistas y políticos le apostaban a que él sería el elegido por el presidente para convertirlo en su sucesor.

Cuando Salinas anunció a los miembros que se harían cargo de su gabinete, Manuel Camacho fue designado Regente capitalino y desde ese lugar comenzó a fraguar lo que a la postre sería una frustrada candidatura presidencial; en aquellos años, un talentoso joven de poco más de 30 años de nombre Marcelo Luis Ebrard Casaubón ya figuraba en el priismo, primero como Secretario General del partido en el DF y posteriormente como Secretario General del Departamento del Distrito Federal en donde se convirtió en fiel escudero de Manuel Camacho, a quien lo seguiría en la Secretaría de Relaciones Exteriores, recibiendo Ebrard una Subsecretaría.

Lo que pasó después lo conocemos todos, Salinas destapó a Luis Donaldo Colosio y vino el rompimiento de Camacho con el presidente, Ebrard se fue del PRI y logró ser diputado federal por el Partido Verde en 1997 y luego en el 2000, candidato a Jefe de Gobierno del DF por el partido de Centro Democrático que fundó Manuel Camacho, sin embargo, Ebrard declinó en favor del abanderado del PRD Andrés Manuel López Obrador, que una vez conseguido el triunfo, lo integró a su equipo de trabajo, dándole la titularidad de la Secretaría de Seguridad Pública y posteriormente la de Desarrollo Social, convirtiéndose el tabasqueño en el segundo padrino político de Ebrard.

Especulando un poco, si el proyecto de Manuel Camacho hubiera triunfado, en 1994 Camacho habría sido presidente de la república y Marcelo Ebrard su sucesor en el año 2000, sin embargo, la suerte no estuvo con ellos y ambos han tratado de reinventarse, Ebrard con mucha mayor luz que su antiguo jefe, pues se quedó cerca de ser el candidato presidencial del PRD en el 2012, pero declinó en favor de López Obrador.

Tenemos pues que un hombre que detentó un gran poder, que fue parte de un ambicioso proyecto durante el sexenio de Salinas, que luego figuró en el PRD hasta convertirse en Jefe de Gobierno de la capital y que bien pudo ser presidente de la república, ahora anda mendigando una diputación federal, espacio que el partido del sol azteca ya le cerró, pues de seguro no quieren cargar con el desprestigio que les significaría darle fuero a quien está señalando por omisión o por complicidad en el desastre llamado Línea 12 del Metro.

Hoy Ebrard es un cadáver político que deambula sin rumbo fijo ni protección alguna, qué lejos quedaron aquellos tiempos cuando fue considerado el mejor Alcalde del mundo y su proyecto de izquierda progresista parecía tan necesario en el país ante la radicalización de ciertos sectores de esa ideología.

No todo está terminado, aún le quedan a Ebrard las opciones de Movimiento Ciudadano o incluso MORENA, pero sus aspiraciones presidenciales están muertas, no hay marcha atrás.

Twitter: @gomez_cortina


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