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COLUMNISTAS

Héctor Gómez de la Cortina

SALVO SU MEJOR OPINION

@gomez_cortina
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TRINCHERA CIUDADANA.


EL LICENCIADO GUIZA



Conocí al Licenciado Javier Guiza Alday a finales del año 2008 cuando una inquietud de juventud me llevó a indagar a mis ancestros familiares y de a poco se fue construyendo un proyecto muy bonito que culminó en un libro. Fue Rafa Soldara Luna, amigo en común, quien me presentó al jurista. En aquel año, el Licenciado Guiza se desempeñaba como regidor del Ayuntamiento y fungía como pilar fundamental del Consejo Consultivo Editorial del Bajío (COCOEBA), una iniciativa sin precedentes en la historia del municipio y cuyo interés consistió en apoyar a diversos autores locales para que a través de publicaciones difundieran todo tipo de temas, principalmente la historia de Celaya.

En mi encuentro con el Notario le expuse mi intención y de inmediato me dijo “cuentas con el apoyo que necesites”, así de sencillo y de generoso a pesar de que nunca habíamos tenido trato previo ni relación alguna, más allá de que las familias se conocieran de muchos años.

Ahí comenzó una relación de amistad que se fue extendiendo con el paso del tiempo y que se enriqueció con distintos proyectos en los que tuve la honra de colaborar y constaté su amor por la historia y el arte, su pasión por el derecho, las infinitas ganas y el enorme empeño que le ponía a todos y cada uno de los proyectos que impulsaba. Era un cabildero excepcional, sabía negociar como pocos y conseguía los recursos necesarios para la consecución de una obra. Tejía tan fino que nadie podía decirle que no.

Gracias a esa amistad conocí a personas excepcionales como el Licenciado José Antonio Martínez Álvarez, amigo de juventud, talentoso escritor e incesante investigador, al padre fray Eulalio Gómez, virtuoso poeta, al escultor Ricardo Motilla, a los Licenciados Alejandro Lara, Lalo Almanza y Alberto López Tovar, al doctor Sergio Arellano y a otras tantas personalidades que acudían a la tradicional comida de fines de noviembre o principios de diciembre a la que nos invitaba para festejar su cumpleaños.

El Notario Guiza fue un incansable promotor cultural, libros, óleos, folletos, murales, revistas. Se convirtió en un mecenas de artistas locales, tantas veces huérfanos de patrocinio, encontraron en él un amigo incondicional, a un hombre comprometido.

De trato amable, charla interesante y agudo pensamiento crítico, disfruté todas las ocasiones que convivimos y que amenizaba contando infinidad de anécdotas. En 2017 le pedí su consejo para la publicación de mi segunda obra y me atendió como siempre, amable y sincero.

Tuve el privilegio tras una invitación suya de sumarme como articulista de la revista El Notariado Guanajuatense, uno de sus últimos y brillantes proyectos.

Me sorprendió su partida y me deja un hueco profundo. Lo recordaré siempre con mi total agradecimiento, cariño y admiración. Hay tantas cosas más que podría decir de él que no me alcanzaría el espacio. Celaya y Guanajuato pierden a un hombre sobresaliente que cosechó lo que sembró a lo largo de su vida y que se vio reflejado en las muestras de cariño y solidaridad con su familia. Abrazo con mi pesar a la Licenciada Martha Cruz de Guiza, su cómplice en los tantos proyectos que promovió, a sus hijos Javier, Beatriz y Fany y en especial a mi amigo Toño Guiza.

Que descanse en paz.

hgomezdelacortina@hotmail.com

Twitter: @gomez_cortina 


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Fecha de publicación: 28/08/2020 

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