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Héctor Gómez de la Cortina

SALVO SU MEJOR OPINION

@gomez_cortina
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SALVO SU MEJOR OPINIÓN


HÉROES #45

Hace algunos años y gracias al Licenciado Rodolfo Y. García Aquiles, tuve la fortuna de leer el libro “A la sombra del ángel”, una bellísima novela histórica sobre una de las mujeres más importantes de México durante los primeros años del siglo XX, Antonieta Rivas Mercado.

La magna obra fue escrita por Kathryn Skidmore Blair, esposa del único hijo de Antonieta y cuya extensa investigación de aproximadamente 20 años la llevó a indagar en la vida de esta fascinante mujer, adentrándose en su mundo y descubriendo información valiosísima que ayuda a comprender su modo de ser, su modo de pensar y su trágica muerte el 11 de febrero de 1931 en la catedral de Notre-Dame en París, cuando decidió ponerle fin a su vida dándose un tiro en el corazón.

Les cuento que el pasado sábado mientras me encontraba turisteando en la ciudad de México acompañado de los buenos amigos Fernando Avalos y Diana Valdés, les propuse una vez terminada la visita guiada en el panteón de san Fernando, acudir a la casa de Antonieta Rivas Mercado ubicada en la calle de Héroes #45 en la colonia Guerrero. Tan sólo 2 cuadras nos separaban de ese destino y cuando llegamos nos deslumbró la esplendorosa arquitectura neoclásica de la mansión que se encuentra en restauración. La suerte nos acompañó ese día pues pudimos ingresar al patio y al gigantesco sótano, admirar aunque hubiera sido por fuera, la magnificencia de aquella propiedad.

Don Antonio Rivas Mercado, el padre de Antonieta, era uno de los arquitectos de mayor prestigio durante la época porfiriana. A él se le encargó el proyecto del monumento a la independencia que hoy todos conocemos como “el Ángel” y el Teatro Juárez en Guanajuato, entre muchos otros mas. Estar en ese lugar hizo volar mi imaginación, don Antonio fungió durante muchos años como Director de la Academia de San Carlos, en donde conoció y apoyo con becas en el extranjero a un talentoso joven de nombre Diego Rivera, el mundo intelectual en el que se desenvolvió Rivas Mercado marcó profundamente a su hija Antonieta, que con el paso de los años se convertiría en la mecenas de los intelectuales y artistas más importantes de su tiempo.

Casada con el norteamericano Albert Blair, nunca logró consolidar su matrimonio y terminó separándose de él, para comenzar una apasionante relación con José Vasconcelos, a quien apoyó decididamente tanto en lo emocional como en lo económico durante la campaña presidencial del oaxaqueño en 1929, campaña que caló hondo en el ánimo de miles de jóvenes, entre ellos Adolfo López Mateos.

El fraude electoral que sufrió Vasconcelos ante el candidato oficial Pascual Ortiz Rubio lo dañó profundamente y lo alejó de Antonieta, quien se deprimió brutalmente pues había puesto todas sus esperanzas en el triunfo de su pareja, tenía un ambicioso programa cultural que quería llevar hasta los más alejados rincones del país y todo se le había venido abajo. Invirtió millones en la campaña que nunca regresarían, estaba alejada de su familia que la juzgaba por ser la amante de Vasconcelos y veía poco a su hijo Antonio, situaciones penosas y dolorosas que la llevaron a quitarse la vida.

Para finalizar, los Rivas Mercado a diferencia de otras familias acomodadas, no se fueron de México con la revolución, permanecieron en el país. Llegó Madero, luego Huerta y finalmente el movimiento que derrocaría al llamado “Chacal” y bañaría de sangre a la nación.

La tropas del general Lucio Blanco ocuparían la casa de la familia Casasús (otra historia interesantísima) que ya habían partido a París y que se encontraba justo frente a la casa de Rivas Mercado. Nos cuenta Fabienne Bradú que Rivas Mercado vio desde su casa que Blanco señalaba su propiedad y hacía planes para ella. Blanco se dirigió a la casa del Arquitecto, quien lo recibió y sólo le pidió que dejara por favor a sus soldados marchar en redondo en su patio, pues la casa que estaban ocupando no les permitía eso. Rivas Mercado comprendió que el daño podía haber sido mucho mayor y aceptó.

La revolución había llegado a su fin justo a las puertas de la casona de Héroes #45.

hgomezdelacortina@hotmail.com

Twitter: @gomez_cortina





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