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Héctor Gómez de la Cortina

SALVO SU MEJOR OPINION

@gomez_cortina
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LA CARTILLA MORAL DE ALFONSO REYES A PROPÓSITO DE LA CONSTITUCIÓN MORAL DE LÓPEZ OBRADOR

Corría el año de 1944. Europa vivía los últimos años de la Segunda Guerra Mundial que la dejaría postrada durante décadas. México había alcanzado por fin la estabilidad política luego de una sangrienta disputa de facciones que con el estallido de la Revolución en 1910, había manchado de sangre al país. La expropiación petrolera decretada en 1938 por el entonces presidente Lázaro Cárdenas, había traído como consecuencia un profundo nacionalismo, un sentimiento de arraigo y de amor a la patria pocas veces visto. El sentir ciudadano se agudizó cuando México ingresa en el conflicto global mandando al famoso Escuadrón 201 luego del hundimiento de los buques “Faja de Oro” y “Potrero del Llano” por acorazados alemanes. El presidente Manuel Ávila Camacho gobernaba a la nación y uno de los intelectuales más brillantes del siglo XX ocupaba por primera vez la Secretaría de Educación Pública: Jaime Torres Bodet.
Uno de los más grandes fervores que los herederos del movimiento revolucionario, ahora en el poder, pretendían cristalizar, era la alfabetización. Fue precisamente José Vasconcelos, primer titular del Ministerio de Educación durante la presidencia de Álvaro Obregón, quien detalló un plan que llevara escuelas a los más escondidos rincones del país. Vasconcelos consideraba clave la preparación educativa en las nuevas generaciones para construir un país próspero y competitivo.
Es con esos antecedentes que Torres Bodet le encarga a una de las mentes preclaras del México de aquella época, Alfonso Reyes, que escriba una “Cartilla Moral” enfocada a toda persona que acabara de recibir “el don de las letras”, respetando el laicismo del estado mexicano y cuya finalidad sería el mejor entendimiento entre los individuos de una sociedad. La herencia vasconcelista seguía viva, estaba presente.
Reyes acepta el encargo. Sin lugar a dudas lo hace porque era un mexicano de primerísimo nivel, un pensador brillante, un diplomático de excepción y un enamorado de México. Don Alfonso no vivió tan de cerca como su hermano Rodolfo el apogeo político de su padre, el general Bernardo Reyes, quien estaba destinado a convertirse en el heredero del “Porfirismo”, pero seguramente compartió su patriotismo, su lealtad y su institucionalidad. Contempló la caída del gran militar durante La Decena Trágica y escribiría poco después la Oración del 9 de febrero conmemorando la caída de su progenitor. No permitió jamás que la mancha de golpista que cayó sobre la memoria de don Bernardo, lo afectara y continuó desarrollando todo el potencial de su intelecto.
Su Cartilla Moral se resume en 12 lecciones de fácil entendimiento tanto para el adulto como para el niño, Reyes aborda nociones de sociología, antropología, política o educación cívica, higiene y urbanidad. Le da prioridad a lo explicativo para evitar una cátedra aburrida y extensa y subraya la amenidad en los ejemplos valiosos y de pronto aprendizaje.
(Continuará)
Twitter:@gomez_cortina
hgomezdelacortina@hotmail.com

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