Logo Ágora

COLUMNISTAS

Héctor Gómez de la Cortina

SALVO SU MEJOR OPINION

@gomez_cortina
Visitas: 5804

TRINCHERA CIUDADANA.




UN MES Y LO QUE FALTA


Se ha cumplido apenas un mes desde que Andrés Manuel López Obrador rindió protesta como presidente de la República. Desde su triunfo en julio pasado, poco a poco fue acaparando la atención mediática y el presidente Peña Nieto parecía haber renunciado a las apariciones públicas, consciente del descontento generalizado con su administración y de que el poder se le estaba yendo de las manos.

López Obrador inició, incluso antes de asumir formalmente su cargo, a tambor batiente. Conocíamos antes de su victoria a quienes ocuparían las principales secretarias en su gobierno. A su movimiento se le sumaron izquierdistas, derechistas, priistas, panistas, evangelistas, salinistas, zedillistas, perredistas y todo lo que sirviera para llevarlo al triunfo. Poco le importaron las críticas por el oscuro pasado de ciertos individuos o por su repentina conversión. Los sumó a todos.

AMLO ya gobierna y lo hace, como lo mencionó hace poco José Antonio Crespo, con el simbolismo. Al presidente le importa poco que tal o cual acción sea costosa o inútil con tal de que impere el simbolismo. Costará más caro cancelar el aeropuerto que continuar con su construcción pero manda el mensaje de que no se puede tener un aeropuerto de primer mundo en un país con tantos pobres; renuncia al avión presidencial aunque nuestro país continuará pagando su arrendamiento, pero envía el mensaje de que él es un ciudadano más, dispuesto a llevar su maleta y hacer fila, como todos, antes de ingresar a un vuelo; renuncia a vivir en Los Pinos y lo abre al público como “museo”; la medida es de poca utilidad pero lo acerca con la gente que veía imposible ingresar algún día a la residencia oficial.

Obrador prometió una y otra vez que regresaría al Ejército a los cuarteles “porque había sido utilizado para reprimir al pueblo”. Criticó ferozmente la Ley de Seguridad Interior y acusó al gobierno de su antecesor de querer militarizar el país. Sin embargo, como presidente creará una Guardia Nacional compuesta por policías y militares que estará bajo el mando del secretario de la Defensa, o sea, militarizará el país pero le pondrá otro nombre y su alianza de partidos modificará la constitución para darle legitimidad a su propuesta.

Obrador ordena el cierre de los ductos de PEMEX para combatir el Huachicol, propósito loable, pero lo hace sin un análisis previo y sin un estudio que hubiera reducido el impacto por el desabasto que hoy padecen varias entidades federativas.

Ha decidido la construcción de un tren maya que supuestamente detonará el turismo en el sureste, pero no hay estudio de impacto ambiental ni de viabilidad financiera. AMLO sólo le pidió permiso a la madre tierra y esta última le dijo que sí.

AMLO es irascible, intolerante con la crítica. No hay periodista que lo confronte o lo rebate que no reciba su descalificación: fifí, conservador, fascista, canalla. El señor quiere el aplauso fácil y permanente.

Cobardemente rechaza el acuerdo de Lima y respalda el régimen asesino de Maduro.

Y lo que nos falta…. 


// Email: hgomezdelacortina@hotmail.com

// Twitter: @gomez_cortina 


// 11/01/2019 07:46:22

Compartir

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

Siguiente

Columnista del día

Héctor Gómez de la Cortina

EN DEFENSA DE TOÑO LAVÍN

Más artículos de Héctor Gómez de la Cortina

NOTICIAS RECIENTES