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COLUMNISTAS

Héctor Gómez de la Cortina

SALVO SU MEJOR OPINION

@gomez_cortina
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TRINCHERA CIUDADANA. 


UN PRESIDENTE SIN RUMBO E INTOLERANTE A LA CRÍTICA

Cada día queda de manifiesto la improvisación, la prisa y los traspiés que la 4T comete en diversidad de temas en los cuales no se ve un proyecto firme que pueda dar cauce a los nobles objetivos del presidente de la república. Su odio irracional al proyecto neoliberal lo nubla de tal forma que le echa la culpa a todo lo relacionado con ellos. Desde el mediocre crecimiento económico, pasando por los altos índices de pobreza, la violencia desbordada y hasta los divorcios son culpa del neoliberalismo. López Obrador prometió abrazos y no balazos y hasta ahora las cifras de violencia no hacen mas que aumentar. El presidente culpa a los gobiernos del pasado y en parte tiene razón, pero ahora es él quien tiene el poder y muy pronto, los “muertos” de Calderón y los de Peña, van a pasar a ser “sus muertos” si no logra disminuir la violencia. Sabemos bien que la tarea no es fácil, pero también sabemos que AMLO lo hizo parecer sencillo con sus propuestas carentes de fondo. Hoy la realidad le está estallando en las manos y hay poco tiempo para resolverlo. Echar la culpa al pasado es un discurso que se agotará pronto.

Podrá gustar o no el estilo periodístico de Jorge Ramos, pero la realidad es que llegó bien preparado y con cifras que el propio gobierno federal ha dado a conocer sobre los niveles de violencia que padece nuestro país. Atacarlo y denostarlo por haberse atrevido a cuestionar al presidente es de una vileza gigantesca. El propio López Obrador abrió esa puerta al realizar diario sus conferencias matutinas, que deberían convertirse en un ejercicio de sesudas preguntas y respuestas y no, como ha sucedido hasta ahora, en aburridos monólogos con preguntas fútiles y respuestas bobaliconas. Sorprende además que ahora se condene a Ramos cuando se le aplaudió a rabiar sus críticas a Peña Nieto.

La reforma educativa impulsada por el gobierno actual ha quedado en suspenso porque el presidente ha sido incapaz de resistir el embate de la CNTE, que quiere volver a controlar la nómina y las plazas. Ese es el costo de realizar alianzas electorales con facinerosos que han condenado a la mediocridad y al atraso a varias generaciones de estudiantes en los estados donde tienen mayor influencia. Acorralado, el presidente dijo que enviaría un “memorándum” a los secretarios de Hacienda, Gobernación y Educación para que no apliquen la actual reforma, es decir, para que ignoren la ley. Qué caray, no sabía que en nuestro país basta un documento firmado por el presidente para ignorar la constitución y socavar todo el proceso legislativo. Al más puro estilo dictatorial, AMLO ignora aquello que tanto pregonó en campaña: “Al margen de la ley nada, por encima de la ley nadie”. Y como suele justificarse con comentarios simplones, dice que la justicia debe estar por encima de la ley, pero ¿cuál justicia? ¿Su justicia? ¿La de la CNTE? ¿La de los niños condenados a tener maestros faltistas? ¿La justicia de quién?

No cabe duda que siempre, siempre se puede estar peor. 

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Twitter: @gomez_cortina

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26/04/2019 15:31:36

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