Logo Ágora

COLUMNISTAS

Rayo Esmeralda Patiño

Celaya Internacional

@RayoEsmeralda
Visitas: 411

Celaya Internacional

EL PAÍS DE UN SOLO HOMBRE

La aprobación de las casi 200 enmiendas a la Constitución de la Federación de Rusia y entre las cuales se encuentra la tan polémica validación de la reelección de Vladimir Putin, quien ocupa el cargo de Presidente de la Federación desde el año 2000, habiendo tenido un “descanso” cuando Dmitri Medvédev ocupo el cargo por 4 años (2008-2012), sin embargo el propio Putin ocupo el cargo de Vicepresidente, sumando así 20 años dirigiendo al Gran Oso Ruso.

Del gran oso ruso ya hemos hablado en otras ocasiones, pero es correcto hacer algunas remembranzas de qué es Rusia, cuando en 1987 se implantaban la Perestroika y el Glasnost, lo hacían bajo la apremiante necesidad de reestructurar y transparentar a la nación respectivamente, lo que el estonces líder del gobierno nacional, Mikjail Gorvachov pretendía era hacer una transformación al país, convertirlo en un sistema democrático erradicando así el sistema estalinista que mantenía al pueblo en un severo control sobre las de ideas, libre expresión, pensamiento político y hasta libertad de circulación por el país y ni hablar de la circulación hacia otras naciones, esta modernización del sistema interno ruso ocasionó la desintegración de la URSS, cayendo así la cortina de acero y secretismo que cubría las enormes injusticias, hambruna y deficiencias que se vivían, para muestra, el accidente 1986 de la planta nuclear en Chernóbil y el terremoto en Armenia en 1988, luego de los traspiés políticos de los sucesores de Gorvachov, Rusia necesitaba un líder que controlara la situación, que volviera a tutelar a un pueblo ya de por sí acostumbrado a ello, así llegó Vladimir Putin.

Hace ya meses que se manejaba la intención del actual presidente de la Federación Rusa para mantenerse en el poder, recordemos que esta seria la cuarta ocasión que dirige el gobierno pero la segunda de forma consecutiva, lo cual da señales de un problema mayor.

Lo que sucede aquí es sumamente grave por dos cuestiones básicas, una con mayor explicación que la otra pero eso sí, con menor relevancia, y eso que ya son eventos sumamente importantes. Bien, la primera es que se están utilizando argucias no solo del pasado rancio soviético ruso, sino de los nuevos gobiernos cada vez más populistas en el mundo, que como siempre juegan y usan como moneda de cambio ante el voto de los electores, la necesidad. Ante una pandemia que los ha convertido en el tercer país con mayor numero de infectados y fallecidos, según cifras oficiales unos 415,800 casos de infectados por COVID19, de los que poco más de 5 mil han fallecidos, el gobierno ha decidido promover un plebiscito para este próximo 1 de julio el cual no es necesariamente la mejor idea, sin embargo Putin ha asegurado a los votantes que no les sucedería nada por tener la pandemia “bajo control”, cosa que es falsa, y para animar a las personas a que salgan a votar, se ha organizado un sorteo gubernamental que va desde dinero en la capital y otras grandes ciudades, hasta una casa o un teléfono celular en provincias, de hecho a muchos se les permitirá votar anticipadamente vía Internet pero eso sí, sin ningún organismo independiente al gobierno que lo supervise y a esto le sumamos el hecho del hostigamiento a los empleados burócratas, con amenaza de despido si no votan “Sí” al proyecto, ya de hecho engañoso, porque como le decía líneas arriba, se presentaran 200 reformas constitucionales que van en un solo paquete, o sea, que si existe alguna Ley de mejora a la ciudadanía en sus derechos fundamentales, votar un “No” sería dar al traste toda una reforma importante, así que no hay de otra, o pasa la reforma o pasa aunque esto conlleve permitirle a Putin presentarse como candidato a las elecciones de 2024.

El segundo punto que a mi forma de ver, es el más delicado, es que, la Gran Rusia, está demostrando una enorme debilidad hacia el exterior, le explico querido lector, es obvio pues que Putin hoy de 67 años podrá presentarse a las elecciones de 2024, también es obvio que se está ejerciendo todo el poder del Estado para que sea el triunfador, lo cual lo llevaría a ocupar el cargo por otros seis años más con derecho a otro periodo de reelección, ya sabe para terminar de formar “el proyecto de Nación”, lo cual llevaría al admirado líder a gobernar hasta 2036, o sea, ya con 83 años, pero entonces, si Putin fallece antes, si se enferma, ¿qué sucederá con Rusia? Porque ahí radica su debilidad, han puesto todos los dados en una sola mesa, si su hombre fuerte no resulta ser eterno, como sabemos que no es, ¿quién ocupara el cargo? ¿cómo resolverá los problemas inmediatos que se susciten? Al no tener personalidades que le hagan frente al actual gobernante, la señal que se envía es clara, sin su “guía”, ¿desaparecerá la Federación de Rusia? ¿Podrá mantener el control y apoyo sobre sus territorios aliados? Hemos hecho desde hace ya muchos años apuestas sobre la permanencia de Estados Unidos como líder mundial, pero, y ¿Rusia? Debemos estar muy pendientes porque el plebiscito ya está a su favor aunque no sabemos si ganará las elecciones del 2024, sí sabemos que la Federación es de un solo hombre, Vladimir Putin. // 


25/06/2020


Compartir

1

2

3

4

5

6

7

8

Siguiente

NOTICIAS RECIENTES