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Sebastián Campos Montejano

El Vuelo de Ícaro

@elVuelode_Icaro
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Las locuras del emperador: Calígula

Si hablo de gobernantes bobos, poco capaces o incluso locos, a los ciudadanos se les vendrá a la mente su líder menos favorito, pero independientemente de en quien hayas pensado, pocos pueden presumir de ganarle a Calígula.

Como gobernante de Roma (37 d.C a 41 d.C), Calígula tuvo un reinado muy corto; cuatro años inundados en vanagloria, megalomanía y extravagancia.

Es importante remarcar que muchas de las anécdotas del César pueden ser fruto del enorme repudio que le tenían sus súbditos, incluidos los historiadores que funcionan como la principal fuente de datos sobre su vida.

Calígula estaba enfermo, eso estaba claro, muchos se lo atribuyen a la epilepsia, encefalitis o directamente es acusado de psicópata.

Al morir su abuelo Tiberio, su predecesor, declaró que su puesto lo tomarían Calígula y Tiberio Gemelo este último moriría ventajosamente para Calígula de formas misteriosas, dejando el trono al psicótico emperador. Desde los inicios de su gobierno, Calígula despilfarró sin miedo la enorme fortuna de 3 millones de sestercios heredada de Tiberio, gastandola en construir enormes templos y estatuas a su nombre, organizando ceremonias para su jactancia, comprando animales, gladiadores y un sinfín de lujos que pondrían celoso al mismo Baco. De sus festines se habla con asombro, se cuenta de manjares bañados en láminas oro y de las perlas más valiosas, disueltas en vinagre.



Dos de las anécdotas más populares del emperador son; la enorme devoción que le tenía a uno de sus caballos, Inicitatus, a quien hizo que le construyeran un recinto exclusivo de mármol, y más tarde, una villa entera con 18 sirvientes y un sinfín de lujos más; la adoración por el animal, lo llevaría a nombrarlo cónsul en su corte. La segunda anécdota es casi igual de satírica, pues Calígula, en nombre de su grandeza, le declaró la guerra al mar. Para demostrar una vez más que era un ser divino, buscó ganarle en guerra a nada más y nada menos que a Poseidón, el dios del mar, el César ordenó a sus desconcertados soldados adentrarse al mar en barcas y empezar a lanzar tantas flechas y piedras pudieran al mar, esperando atinar al corazón del dios. Dicen que el que calla otorga, entonces, después de la ridícula “masacre” Calígula asumió su victoria al ver que el mar no reaccionó de ninguna forma.

A pesar de que la vida de Calígula puede sonar sumamente cómica, en verdad era un hombre atroz. Pues sembraba calamidades a donde iba, incluso se regocijaba en su sadismo y alardeaba de su psicopatía; en su historial hay múltiples abusos, ejecuciones y asesinatos; una vez conspiró en contra de Macron -Prefecto del Pretorio y su aliado para llegar al poder- solo porque le caía mal.

Como fruto del enorme odio del pueblo romano hacia Calígula, más temprano que tarde, miembros de su corte conspiraron contra él y en un acto casi tradicional y poético en Roma, fue apuñalado hasta morir por los mismos integrantes de la guardia pretoriana.  

Calígula fue un enorme personaje que demuestra que cualquiera puede llegar al poder y más por el bien que por el mal del Imperio Romano, solo duró 4 años antes de ser apuñalado.


//Fecha de publicación: 13/07/2021

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