Hace dos meses, la desaparición de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, nuevamente puso en entredicho la confiabilidad de las policías municipales mexicanas, luego de que decenas de agentes de las localidades de Iguala y Cocula ligados a la delincuencia organizada presuntamente participaran en el crimen. Ahora, el gobierno federal busca evitar que casos así se repitan y combatir la debilidad de los cuerpos policiales locales, con medidas que el presidente Enrique Peña Nieto dará a conocer este jueves.
Se prevé que este mediodía, Peña Nieto dé a conocer estas acciones en un acto en Palacio Nacional al que invitó a representantes de los tres poderes de la Unión.
Hasta ahora no se han revelado detalles de las medidas que anunciará el mandatario, aunque algunos funcionarios y legisladores federales han adelantado que se centrarán en el tema de la seguridad pública.
Emilio Gamboa, líder en el Senado del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), señaló el lunes que estás acciones buscarán lograr que las policías municipales funcionen correctamente.
“Las policías en muchos municipios de este país no vienen funcionando. Ahí está el caso de Iguala, que nos abrió los ojos con gran tristeza y amargura. No queremos que vuelva a suceder otro Iguala en este país”, dijo Gamboa a medios.
El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, también adelantó esta semana que las acciones que se anunciarán tratarán de combatir la “debilidad” de los municipios en materia de seguridad. Sin embargo, ha rechazado dar detalles sobre el tema argumentando que será el propio Peña Nieto quien los explique.
Miguel Barbosa, líder en el Senado del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), dijo el martes a periodistas que –por la información que posee– las medidas incluyen iniciativas de reforma y políticas públicas las cuales, entre otras cosas, retomarán la idea de crear un mando único policial en las 32 entidades del país.
‘Revivir’ el mando único
Esta propuesta fue impulsada por el anterior presidente, Felipe Calderón, del Partido Acción Nacional (PAN), bajo el argumento de que centralizar en un mando estatal la coordinación de las policías municipales, en vez de dejarlo disperso, permitiría tener mejores controles y permitiría evitar la infiltración de la delincuencia.
La iniciativa de Calderón –que implicaba reformar la Constitución– llegó al Congreso de la Unión en octubre de 2010, pero no logró avanzar por falta de acuerdos con la oposición.
Peña Nieto, quien asumió la presidencia en diciembre de 2012, también se ha declarado partidario del mando único policial y a lo largo de este año ha estado preparando una propuesta en la materia, según dijo Osorio Chong en una comparecencia ante senadores el 22 de mayo pasado.
Algunos gobernadores igualmente respaldan la idea del mando único. En Chihuahua, por ejemplo, César Duarte, ha promovido acuerdos con los alcaldes de la entidad para adoptar ese esquema a través de firma de convenios y sin necesidad de reformas legislativas; otros estados que han seguido ese camino son Aguascalientes, Baja California, Hidalgo y Nuevo León.
En mayo, el entonces gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, firmó un acuerdo con seis alcaldías para impulsar un mando policial único –Acapulco, Chilpancingo, Iguala, Teloloapan, Tixtla y Zihuatanejo–, sin embargo, después del caso Iguala, aclaró que no había logrado avanzar en su implementación.
Mientras tanto, en Morelos, el gobernador Graco Ramírez propuso que las policías municipales desaparezcan. El mando único difiere de este planteamiento en que no implica la eliminación de estos cuerpos locale












