CELAYA, GTO. A 24 DE DICIEMBRE 2025.- Cumplir un sueño, promover el deporte de manera responsable, representar a Celaya, evocando sus raíces y lograr un objetivo, fueron de las motivaciones que tuvo Elena Cortés, montañista celayense al conquistar las cuatro montañas más altas de Ecuador.
El Chimborazo, que tiene una altura de 6 mil 263 metros sobre el nivel del mar (msnm), el Cotopaxi con 5 mil 897, el Cayambe con 5 mil 790 msnm y el Antisana con 5 mil 753 msnm fueron las montañas que subió, conoció y descendió.
Elena contó que al principio no fue un proyecto como tal, sino que la situación se fue dando, ella subió por primera vez el Chimborazo en diciembre del 2022, para dar paso al Cotopaxi; que es el segundo más grande de ese país pero al ser un volcán activo, hizo actividad y se tuvo que cerrar el parque y no se pudo subir.
“El siguiente año hice Cayambe y Antisana y no alcance a hacer Cotopaxi hasta este año que se logro hacer y fue el 13 de diciembre fue cuando subí al Cotopaxi, ya con eso cerré las cuatro montañas”, platicó Elena.
El Chimborazo lo subió nuevamente en este intervalo de tres años, para la segunda ocasión se llevó a un grupo para que hicieran sus primeros seis mil”.
“Cotopaxi es una montaña: fue un clima complicado, es una montaña cuesta arriba, entonces lo hicimos más pronto de lo que nosotros esperábamos, nos fuimos de manera autónoma, o sea, mi socio y yo solos, mi guía porque bueno, es parte de nuestra formación, entonces trazamos nuestra ruta, nos preparamos bien, y nos dispusimos a subir, nos tocaron unos vientos muy fuertes, hacia mucho frío, pero ya llegar a la cumbre y ver esta montaña y ver el cráter y aparte nos aventó una fumarola, bueno, fue algo increíble, me emociono muchísimo”, contó la montañista celayense.
El haber subido a estas montañas es motivo de orgullo, un logro importante y que se logró de manera personal.
Normalmente para subir esta montaña se necesitan seis horas, ellos hicieron cuatro y para bajar son de tres a cuatro horas, cuando ellos lo hicieron en dos, es decir, de un trayecto de 10 horas, fue en 6.
“Por el viento y el clima, se nos empezó a congelar la mochila, no sentimos frío pero si eran vientos que nos empujaban, teníamos que caminar con muchísimo cuidado, yo creo eso fue la parte más complicada”, recordó.
De las cuatro montañas, la que representó mayor riesgo fue la Antisana, pues es una montaña de grietas, con un glaciar muy duro e incluso han muerto personas.
¿Qué sigue?
Esto no se queda ahí, Elena ya visualiza su siguiente objetivo, que es aperturar un 7 mil (siete mil metros sobre el nivel del mar) en las montañas asiáticas y tentativamente podría ser Kegiatan Lenin que tiene una altura de 7 mil 134 msnm.
“El siguiente reto es abrirlo como equipo, pero primero debemos hacer un “scouting” y trazar la ruta, entonces de momento es lo que continúa”, finalizó.













