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MUSICA Y CULTURA

Daft Punk: tras los cascos hasta el final

Daft Punk ya no existe y ni siquiera tenemos un retrato con los rostros reales de sus componentes para recordarlo. O, al menos, ninguno con menos de 25 años de antigüedad. Las únicas imágenes de Thomas Bangalter y Guy Manuel de Homem-Christo, la pareja que formó el grupo de electrónica más importante del cambio de siglo, muestran a dos postadolescentes franceses de mediados de los 90 ajenos al megaéxito global que estaba por llegar.

Y, sin embargo, hay algo en esas imágenes que apunta que el dúo iba a poner patas arriba la música popular. En primer lugar, hay que atender a los orígenes: Thomas es hijo de Daniel Vangarde, compositor detrás de canciones como 'Un rayo de sol' (Los Diablos) y 'Help, ayúdame' (Tony Ronald) y productor de éxito al otro lado de los Pirineos con proyectos como Ottawan y Gibson Brothers.

Por su parte, Guy Manuel (o Guy-Man, abreviatura de Guillaume Emmanuel) nació en una familia dedicada al mundo de la publicidad con orígenes portugueses: Su tatarabuelo fue Francisco Manuel Homem Cristo, militar portugués implicado en las políticas colonialistas lusas en África a finales del siglo XIX.

Ambos, pues, hijos de familias 'bien' de París que coincidieron en el prestigioso y elitista Liceo Carnot, donde estudiaron Jacques Chirac o Louis Aragon, entre otros. Con unos gustos musicales prácticamente idénticos (que repasaron en uno de los temas de su primer álbum, 'Teachers'), no tardaron en hacerse amigos. Se les unió Laurent Brancowitz, con el que formaron, apenas siendo unos quinceañeros, el trío Darlin'. Brancowitz acabaría yéndose por su cuenta para ser el guitarrista-teclista de Phoenix, otro de los grandes nombres de la música francesa reciente. La película 'Eden' (2014), de Mia_Hansen-Løve, es un hermoso retrato de aquella época.

Convertidos en dúo, llamaron la atención de los escoceses Slam, propietarios del sello Soma, que les publicaron su primera referencia en 1994. Un año después llegó el pelotazo con 'Da Funk', un tema 'electro' y guitarrero, guarro y hermoso, que les catapultó. En 1997 publicaron 'Homework', piedra angular del llamado 'french touch' (en el que también se metieron a otros electrónicos franceses, como Cassius y Etienne de Crecy), que sus fans acérrimos consideran su mejor álbum. Ahí se incluía 'Around the world', otra bomba cuyo videoclip dirigió Michel Gondry y coreografió la española Blanca Li.

Por aquella época empezaron a ocultar sus rostros y a dosificar sus apariciones en unos medios cada vez más sedientos de esa "basura subnormal" (algo así como la traducción al español de su nombre artístico). Así que Thomas y Guy-Man empezaron a fotografiarse con máscaras, bolsas de plástico o cualquier cosa que les hiciese irreconocibles. Era, decían, para que la atención se centrase en la música.

Aquella fórmula quedó refinada a raíz de su segundo álbum, 'Discovery' (2001), en el que se presentaban con dos cascos de robots y una nueva fórmula musical que rescataba del pasado sonidos hasta entonces 'prohibidos' por 'horteras': la música 'disco' o el rock setentero más 'cheesy' y luminoso. Hubo quien les puso la cruz por 'kitsch', pero las masas enloquecieron con ellos: ahí está 'One more time', el mayor éxito de toda su carrera. El paso del tiempo contribuyó a dignificar un disco sin el cual no se entendería la evolución de Kanye West y que empezó a mostrar las veleidades cinematográficas del dúo: para acompañar las canciones encargaron al legendario artista japonés Leiji Matsumoto y al no menos legendario estudio Toei un 'anime': 'Interstella 5555: The 5tory of the 5ecret 5tar 5ystem'.

El éxito vino acompañado de proyectos paralelos de Bangalter y Homem-Christo. El primero ya había probado suerte, y de qué manera, con 'Music sounds better with you', una canción más Daft Punk que Daft Punk que publicó como Stardust en 1998. En 2002 compuso la banda sonora de 'Irréversible', la película de Gaspar Noé famosa por la escena de la violación a su protagonista, Monica Bellucci. La colaboración se prolongaría durante otras películas del cineasta franco-argentino. Además, Bangalter produjo en 2017 la mejor canción del grupo canadiense Arcade Fire: 'Everything now'.

Por su parte, su compañero ha trabajado con el trovador electrónico Sébastien Tellier, al que produjo su álbum 'Sexuality', incluida la canción 'Divine', con la que representó a Francia en Eurovisión 2008. También ha estado detrás del 'Nightcall' de Kavinsky con el que arranca la película 'Drive' (2011) y ha participado en el último álbum de Charlotte Gainsbourg.

En 2006 se presentó 'Electroma', una película dirigida por Daft Punk que, sin embargo, no incluía música del dúo, sino de músicos a los que admiran, tales como Todd Rundgren, Haydn o Brian Eno. En 2010 compusieron la banda sonora de la segunda parte de la película 'Tron'. Y tres años más tarde se publicó 'Random Access Memories', su álbum de despedida, en el que volvían a enredarse con la nostalgia en su nómina de colaboradores: Giorgio Moroder, Nile Rodgers (Chic) o Paul Williams, entre otros.

Con una fortuna estimada de 70 millones de dólares cada uno, Thomas Bangalter y Guy-Manuel de Homem-Christo tienen varias vidas resueltas. Sobre todo, con la tranquilidad de saber que muy pocos van a reconocerles por la calle en una época en la que parece imposible guardar un secreto.



INFORMACIÓN: ELMUNDO.ES

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