LEÓN, GTO. 11 DE MAYO 2026.– Alumnos y padres de familia del Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios (CBTIS) 225 exigieron la destitución de la directora Ma. Dolores Quiroz, a quien acusan de hostigamiento y de no atender las denuncias de acoso presentadas contra algunos docentes.
Los padres acusan a la directora, quien asumió el cargo hace apenas tres meses, de revisar pertenencias de los alumnos sin autorización de los padres y colocar cámaras de videovigilancia afuera de los baños.
Un padre de familia quien pidió el anonimato dijo que la escuela comenzó a tener problemas desde que llegó la nueva directora por lo que pidió a las autoridades educativas intervenir para evitar que se registren más quejas en este plantel.
“Yo tenía una opinión muy buena de la escuela, pero ahora lo que siento es miedo. Me preocupa que puedan tomar represalias en mi contra y que no exista libertad para opinar, porque al final quien controla y dirige todo es la directora”, dijo.
Refirió que están de acuerdo con que revisen las pertenencias de los estudiantes y que se instalen cámaras al interior de la escuela, aunque para ello, primero se les debe pedir permiso a los padres de familia.
Por su parte, los estudiantes aseguran que han denunciado casos de acoso sexual y han sido ignoradas por la directora.
Incluso, alumnos aseguran que, debido al tenso clima laboral y estudiantil que se vive en el plantel, la directora ha solicitado la intervención de la Secretaría de Seguridad, Prevención y Protección Ciudadana de León para ingresar a la escuela y detener sin justificación a algunos docentes, como ocurrió recientemente con el caso de Renato “N”.
Renato “N” acusó en redes sociales a las autoridades del plantel de haber fabricado señalamientos en su contra para llevarlo a los separos, de donde fue liberado al comprobarse que se trataba de una denuncia armada.
En un audio difundido, relató: “¿Qué tal, mi gente? Acabo de salir del bote. Ya entendí por qué corrían a los alumnos y me dejaban solo: esta gente se ponía de testigo para decir que yo agredí a alguien. Una mujer, que ni siquiera sabía que era mi compañera de trabajo, de repente apareció con un bastón y aseguró que yo la empujé. Según tenía influencias con el director de la policía. Cuando me llevaron, lo que son las cosas, caí bien a los oficiales y se dieron cuenta de que todo era falso. Me dijeron que me pondrían la falta más básica, pero que no me quedaría mucho tiempo porque su jefe exigía que aplicaran perspectiva de género”.













