Alemania no olvida los 28 años de crueldad

MURO

Con más terror que alegría, los alemanes recuerdan este 9 de noviembre los 25 años de la caída del Muro de Berlín, conocido como Muro de la Muerte o de la Vergüenza, que a lo largo de los 28 años en que permaneció erigido, primero como un kilométrico enrejado y luego como una gigantesca pared, vio pasar desesperados intentos masivos de fuga de alemanes del lado oriental hacia el extremo occidental, acciones que fueron reprimidas y que según las cifras oficiales, más de 5 mil personas trataron de cruzar el muro, de las que más de 3 mil fueron detenidas. El anhelo de escapar costó la vida a 239 alemanes, quedando en los registros de la historia el último intento de librar el muro el 5 de febrero de 1989.
La antesala de lo que fue el inicio de la construcción del Muro de Berlín derivó de la caída del régimen nazi tras la Segunda Guerra Mundial en 1945.
Alemania se encontraba ocupada por las tropas aliadas que vieron en la derrota de Adolf Hitler un importante botín de guerra, por lo que el territorio germano fue repartido entre los países aliados Reino Unido, Estados Unidos, Francia y la ex Unión Soviética. La división del territorio marcó discordia entre los protagonistas, y Berlín, que había quedado dentro del territorio soviético, también fue dividida en cuatro.
DIVISIÓN.Los aliados, al decidir cómo marcharía la administración del terreno repartido, determinaron establecer un sistema político descentralizado, sin un gobierno central y donde predominarán las jefaturas regionales. Se elegirían consejos bajo procesos democráticos, pero éstos quedarían sujetos al control de las potencias ocupantes.
Los tres aliados más poderosos (Estados Unidos, la ex Unión Soviética y Reino Unido) se reunieron en Potsdam, en las afueras de Berlín, entre el 17 de julio y el 2 de agosto de 1945 para concretar la suerte del vencido y establecer la desarticulación de las fuerzas militares del nazismo y de las organizaciones nacionalistas. También se exige abolir las leyes discriminatorias, ya sea por raza, credo u opinión política y se decidió el arresto y enjuiciamiento de los criminales de guerra, así como el control del sistema educativo y del sistema judicial.
Estas medidas desataron divergencias entre los aliados ocupantes, lo que se vería reflejado con el paso del tiempo.
FRACTURA. Con el paso de los años, tres de los aliados, EU, Francia y Reino Unido fusionaron sus territorios y lo denominaron República Federal de Alemania (RFA o Alemania Occidental).
La ex Unión Soviética, que no comulgaba con las medidas adoptadas por el otro sector aliado, reaccionó y creó en 1949 la República Democrática Alemana (RDA o Alemania Oriental).
Berlín, eje de la discordia al ser la capital de Alemania, fue bloqueada por los soviéticos, pero la Alemania Occidental resolvió temporalmente el problema al instalar un puente aéreo que mantuvo la comunicación entre Berlín Occidental y el resto de la Alemania Occidental.
Desde ese momento la Alemania repartida entre cuatro pero dividida en dos, iniciaría un período histórico complejo que marcaría su historia, con una nación compartida en gobiernos y sistemas políticos regionales muy diferentes.
Las malas relaciones que surgieron entre los soviéticos y los otros tres aliados crecieron hasta llegar al grado de que surgieron dos monedas, dos ideales políticos y finalmente, dos Alemanias.
DETONANTE. La pobre economía soviética y la pujante Berlín occidental marcaron en 1961 que más de 3 millones de personas buscarán mejorar sus nivel de vida y abandonar a la Alemania Oriental para entrar a la Alemania Occidental, la del capitalismo.
La RDA, con sus gobernantes que adoptaron con rapid