CELAYA, GTO. A 8 DE SEPTIEMBRE DEL 2025.- El presidente municipal de Celaya, Juan Miguel Ramírez Sánchez, aseguró que ha sido amenazado en múltiples ocasiones y de distintas formas. Sin embargo, descartó presentar alguna denuncia ante la Fiscalía estatal, pese a que el Fiscal, Gerardo Vázquez Alatriste mostró disposición para atender sus casos.
El viernes, en una entrevista en el municipio de León, habló sobre las amenazas recibidas durante los operativos de ordenamiento comercial en el Quinto Sol, cuando dejaron balas en la puerta de su casa y en vehículos oficiales de otros funcionarios.
Mencionó que las amenazas hacia su persona no solo han sido simbólicas, sino también mediante acercamientos físicos y de forma verbal en diversas ocasiones.
«Han sido muchas amenazas, pero no… de otra forma; se me han acercado, me han dicho cosas, no una vez, sino varias veces».
Detalló haber hablado con el Fiscal del Estado, Gerardo Vázquez, quien le expresó su voluntad de dar seguimiento a los casos. No obstante, Ramírez Sánchez dijo que no procederá legalmente porque ha pasado demasiado tiempo y ya cuenta con seguridad reforzada por parte de fuerzas federales.
«El fiscal me habló por teléfono y me dijo: “Oye, yo estoy dispuesto a recibir la denuncia” etcétera. Pero no. Ya pasó el tiempo, ya no. A los que sí les dije, fui a la SEDENA y ellos me mandaron más Guardia Nacional».
El presidente descartó que los métodos empleados en las amenazas correspondan a delincuencia organizada.
«Hay amenazas que me dicen que no son delitos organizados, por la forma de hacerlas, de cómo se hacen, etcétera. Entonces, pues por eso yo digo que es un todo».
Agregó que las amenazas responden a diferentes situaciones. Atribuyó parte de ellas al malestar de quienes mantenían negocios con el gobierno municipal en administraciones anteriores y que ya no se permiten.
«(¿Estas amenazas usted se las atribuye al ordenamiento de la plaza del Quinto Sol o a otra situación?) Yo creo que es por todo, ¿no? Hay cosas pequeñas que la gente está molesta, está molesta porque muchos de los negocios que se hacían antes, que nosotros ya no permitimos, la gente que antes hacía negocios con la presidencia y que ya no hace, muchos de esos también están enojados con nosotros».













