CELAYA, GTO. 24 DE JUNIO DE 2022.- Miguel Ángel denunció que fue víctima de elementos de la Policía Municipal de Celaya, a quienes acusa de haberlo detenido y golpeado injustamente.
El joven, quien sufre síndrome de asperger, señaló que busca la reparación del daño, pues no solo recibió golpes, sino que fue “quemado” en redes sociales como delincuente cuando aseguró que no lo es.
Narró que el pasado 21 de mayo, fue detenido injustamente por elementos de la Policía Municipal, específicamente, exfederales, quienes lo golpearon y amenazaron.
“El día 23 de mayo fui víctima de un policía exfederal en la Calzada. Me atacó por la espalda, entonces, me trasladaron a las instalaciones de Pípila y ahí me torturaron, me patearon, me pisaron, me escupieron, me patearon con una bota en la boca, me dijeron que le limpiara la bota, que se la lamiera. Me puso una bolsa de plástico en la cabeza, me amenazó a mí y mi familia. Fue tan cobarde que no hizo la disposición él, sino que mandó a otro”.
Duró más de dos horas en el lugar mientras su papá y su entonces jefa, acudieron a barandillas a pagar la multa para sacarlo. Comentó que ese tiempo fue torturado con una bolsa de plástico en la cabeza.
Contó que todo se originó cuando el 21 de mayo (2 días antes de la detención y agresión), salió del restaurante en el que laboraba y que se ubica en la Calzada Independencia; fue a comprar hielos al Oxxo que está en la calle Morelos, estando él dentro de la tienda fue agredido por una persona desconocida quien cargaba en la mano 2 latas de cerveza.
Miguel Ángel se alejó del sujeto y caminó hacia la caseta de proximidad que se ubica afuera del mercado Morelos, ahí pidió apoyo de un elemento de policía quien le respondió que pusiera su denuncia y no actúo. Esto molestó a Miguel y le reclamó que no sabía hacer su trabajo.
“Me dijo, no es mi problema, pon tu denuncia. Yo le contesto, para eso existen las casetas móviles, es proximidad social y me dice, no importa, retírate, no es mi problema. Me molesto y le digo, ¿qué no sabes de tus actividades?, porque las realizas a diario. Tú tienes que tener consciente el Bando Único de Policía, tienes que conocer la Constitución Política, el Código Penal del Estado de Guanajuato, para poder ser un servidor público, se ofendió”.
Veinte minutos después dicho elemento envió a otros seis policías al restaurante donde laboraba Miguel, ahí dijo, comenzó el hostigamiento.
La dueña del establecimiento salió y lo defendió. Sin embargo, dos días después, Miguel salió nuevamente del restaurante a comprar más insumos. Cuando regresaba porque se le olvidó su celular, escuchó decir a alguien, “es el cabrón de la vez pasada” y de pronto, lo amagaron.
“Salí a comprar insumos para el restaurante, que no es mi función, pero lo hago. Soy chef repostero, salgo por el carbón, me regreso porque dejé el celular. Escucho una voz muy fuerte que dice, es el cabrón de la vez pasada”.
Miguel comentó que por el síndrome que sufre no soporta que lo toquen.
“Es Asperger es un tipo de autismo, en el cual no me permite relacionarme de cierta manera como todos los demás, me aíslo. Me enfoco en cosas que solo a mí me interesan, libros, música, pintura, si no estoy cocinando, estoy pintando, si no estoy pintando, estoy podando mi césped, aislado”, explicó.
Indicó que cuando fue sometido, fue golpeado y humillado por los elementos, ya que en redes sociales se difundió un video donde se le acusó de ser un ladrón y que por eso fue detenido.
“Entre esos seis policías me empiezan a agredir y me suben entre todos a la unidad. Como se puede ver en las imágenes, son seis elementos. Mido 1,68 y peso 58 kilos, a partir de este evento que me pasó bajé casi los 5 kilos para lo que es mi profesión, debería ser obeso”.
Indicó que tras su detención le dieron varias vueltas por el centro, lo golpearon en el transcurso. Esto provocó que perdiera la sensibilidad de una parte de su brazo.
Comentó que al llegar a la comandancia de Pípila sufrió tortura, pues un elemento le colocó una bolsa de plástico en la cabeza en varias ocasiones.
“Me voltean, me empiezan a patear, me paran, me jalan, me pone la bota en la boca, me dice que la lama, me desgarra la camisa. Me ve un tatuaje que tengo en el pecho y dice, quien es esa putita porque la vamos a violar. Se empieza a burlar, se ríe, me saca la lengua y le dice que ya valí madres. En ese momento, volteo y trae una bolsa de plástico, se va hacia atrás de mí y me la pone. Fueron 2 minutos, 2 minutos con una bolsa de plástico en la cabeza, 2 minutos”.
Manifestó que con apoyo de su exjefa salió de barandillas, luego de pagar una multa.
Tras el hecho, Miguel perdió el trabajo donde tenía 2 meses laborando, pues acababa de regresar de Querétaro para estar cerca de su padre, quien ya es una persona adulta y se apoyan entre ambos.
Sin embargo, tras lo sucedido, decidió dejar su trabajo en el restaurante donde era el cocinero, pues por el hostigamiento no quiso poner en riesgo a su exjefa y su negocio.
Agregó que ya presentó su denuncia en el Ministerio Público, la coordinación de Derechos Humanos en Celaya y en Asuntos Internos, pues espera que se haga justicia y se le repare el daño.
Miguel Ángel informó que en el área de coordinación de Derechos Humanos de la Presidencia Municipal, “lo traen vuelta y vuelta”, no le resuelven nada, por lo que decidió hacer público su caso.
Dijo que no parará hasta lograr justicia, pues además de lo que le ha costado económicamente dicha tortura y abuso de autoridad, su enfermedad se ha agravado. Sufre crisis de ansiedad y por ello debe tomar medicina controlada, misma que le fue recetada por un doctor.
Está en espera de que se resuelva su caso. Espera que se le indemnice y que el elemento que lo golpeo sea sancionado.













