CELAYA, GTO. A 26 DE ENERO 2026.- La tradicional detonación de petardos de San Juan de la Vega quedó prohibida este año, de acuerdo con las autoridades municipales objetivo es salvaguardar la integridad de la población y reducir los accidentes que cada año se registran durante el tradicional martes de Carnaval.
El Gobierno Municipal de Celaya determinó prohibir la detonación de petardos y pirotecnia dentro de la comunidad, estableciendo una política de cero tolerancia para quienes incumplan esta medida.
El presidente municipal, Juan Miguel Ramírez Sánchez, explicó que esta decisión se tomó tras un proceso de diálogo y socialización con el comité organizador de la festividad, así como con autoridades de Protección Civil, ante el alto número de personas lesionadas que se han registrado en ediciones anteriores.
“Queremos convencerlos de que no pueden utilizar la pirotecnia, sobre todo esas pequeñas bombas que utilizan con los martillos. Ha habido muchas personas lesionadas; ustedes caminan por la comunidad y ven a personas que ya no tienen un brazo”, expresó el alcalde al justificar la medida.
Ramírez Sánchez señaló que, si bien se trata de una tradición con más de 300 años de antigüedad, es necesario adaptarla para evitar tragedias. En ese sentido, explicó que se han planteado alternativas para conservar el carácter festivo del evento sin recurrir a sustancias peligrosas.
“Lo que estamos pidiéndoles es que no usen ya sustancias. Se puede conservar el ruido sin petardos; por ejemplo, que al martillo le pongan una especie de liga o material que genere un sonido fuerte al golpear. Conservamos la tradición, pero salvamos vidas, salvamos extremidades, sobre todo de niños”, puntualizó.
El presidente municipal enfatizó que esta medida no es una imposición unilateral, sino que cuenta con el respaldo del comité organizador del Carnaval, el cual ha mostrado disposición para colaborar con las autoridades debido a los riesgos que representa la detonación de petardos.
“Esto lo pide el comité organizador. Lo planteamos con ellos y también están dispuestos a ayudarnos, porque ha habido muchos accidentes. Hoy, con nuestra política de cero tolerancia, nadie se opuso, porque el problema es cuando hay resistencia”, afirmó.
En cuanto a las sanciones, el alcalde fue claro al señalar que no habrá excepciones para quienes infrinjan la prohibición. Las personas que sean sorprendidas detonando petardos, fabricados con clorato de potasio, o portando pólvora serán puestas a disposición de la autoridad correspondiente y se les aplicarán las sanciones establecidas en el reglamento municipal.
“Sí habrá sanciones. Todo aquel que sea detenido será llevado ante la justicia cívica. Ya no solo se les va a retirar el material, como se hacía antes; ahora habrá consecuencias conforme a la ley”, subrayó.
Por su parte, el director de la Policía Municipal, Bernardo Rafael Cajero Reyes, aclaró que la prohibición de la detonación de petardos se aplicará principalmente al interior de la comunidad. No obstante, explicó que, como ha ocurrido en años anteriores, se permitirá la detonación en un espacio previamente definido y controlado.
“La prohibición se establece dentro de la comunidad, pero se permitirá la detonación en un espacio controlado, como se ha hecho en años pasados, siempre y cuando se cuente con las medidas de seguridad necesarias”, precisó el funcionario.
Cajero Reyes agregó que se implementará un operativo especial de seguridad, con la participación de Policía Municipal, Protección Civil y otras dependencias, para garantizar el orden durante la festividad y atender cualquier eventualidad.
“Se va a reforzar la presencia de los cuerpos de seguridad y de emergencia. Es una fiesta que reúne a miles de personas durante varios días, por lo que el objetivo es que sea un evento seguro tanto para los habitantes como para los visitantes”, indicó.
Finalmente, el presidente municipal reiteró el llamado a la población a respetar las disposiciones y a sumarse a este esfuerzo preventivo, priorizando la vida y la integridad física de las personas.
“Creemos en las tradiciones y en las costumbres, pero también creemos en cuidar a nuestra gente. Si podemos celebrar y al mismo tiempo evitar que alguien pierda un brazo o la vida, entonces vale la pena hacer este cambio”, concluyó.













