Visibilizar las desapariciones, no solo son una cifra

Presenta Gabriela Montejano investigación realizada con Quinto Elemento y A dónde van los desaparecidos ante estudiantes de Posgrado de la UCA

desaparecidos

CELAYA, GTO. 24 DE FEBRERO 2024.-Visibilizar a las personas que han sufrido la desaparición de un ser querido, ponerles nombre y rostro, dar a conocer que no solo se trata de una cifra y ya, además de evidenciar la ineficiencia de las autoridades, es lo que se buscó en el trabajo de investigación que se mereció el Premio Nacional de Periodismo “En Guanajuato decían, no hay desaparecidos», de la serie «Fragmentos de la desaparición”.

Dentro del marco de la semana UCA (Universidad Continente Americano) y en el marco del Foro de Investigación y Divulgación Científica del Posgrado se realizó la conferencia magistral a cargo de Gabriel Montejano, que habló sobre este proyecto de investigación en el cual fue invitada junto con reporteras del estado y compartió un poco de lo que se vivió, cómo se prepararon y cómo fue ejercer la ardua labor de darle voz y corazón a las víctimas que día con día no se rinden.

Es de resaltar que Gabriela Montejano, fue la primera mujer de Celaya en recibir el Premio Nacional de Periodismo.

La investigación por la cual se merecieron este reconocimiento es llamado “Fragmentos de la desaparición”, consta de seis capítulos, y en el capítulo llamado “Guanajuato”, fue donde la invitaron a participar; equipo conformado por cuatro mujeres y Gabriela Montejano, quien es directora de Informativo Ágora.

Estuvieron comandadas por Thelma Gómez, periodista y activista reconocida nacionalmente.

Entre el equipo estuvo Veronica Espinosa (Proceso y Poplab) de Guanajuato capital, Alfonsina Ávila (Zona Franca) de León, Melissa Esquivias (Poplab) de León y Gabriela Montejano (Ágora) de Celaya.

equipo gto

Contó la periodista, que en el capítulo de Guanajuato, comenzó a llamar la atención porque no había un protocolo para las personas que habían sido reportadas por desaparecidas, además de que siempre fue la excusa de que en el estado “no había desaparecidos”.

“A pesar de que existía la evidencia, las autoridades estaban en negación, decían que no había desaparecidos”, refirió.

El comienzo fue investigar en base de datos, como la Base Nacional de Personas no Localizadas, y fue cuando se dieron cuenta que en ciertos años, no había datos.

Dentro de los apartados, estaba el inicio de la era de Carlos Zamarripa, quien lleva 15 años al frente de la Fiscalía General del estado (antes Procuraduría) y la documentación era escasa.

Se dieron cuenta que en el 2009, había 1,200 personas desaparecidas, y para el 2010, un año después de que Zamarripa llegó a la Fiscalía, el número bajó a 282.

“Se hace la comparativa, y con las estadísticas nulas, es hora de irse a la investigación de campo” comentó.

Por ello, se hizo una línea de tiempo y se basan en distintas fuentes; personas, iglesia, colectivos de buscadoras, versiones oficiales y extraoficiales, funcionarios, entre otras.

“El trabajo de campo es igual de importante que las estadísticas”, señaló la ponente.

Se va recabando información y testimonios.

Se dan cuenta que en el 2014, se rompe el estado perfecto, justo en el periodo de Miguel Márquez Márquez como gobernador (2012-2018) y en el 2015 se refleja un aumento evidente de la violencia; el cártel conocido como Santa Rosa de Lima aumenta su presencia y en el 2016 los delitos y violencia se van a la alta.

Aquí es cuando los testimonios, son la base del trabajo, pues se cambia la perspectiva de ser solo una cifra, un número, un archivo olvidado, no son todo lo anterior, son hijos, esposos, padres, madres, hijas, sobrinas, son seres humanos, que tiene familia y ellos mantienen la fe y esperanza, de volverlos a ver, ya sea con vida o no, ese es su deseo, volverlos a ver, saber que podrán descansar y a pesar de la indiferencia de las autoridades, hacen lo posible, por que regresen a su hogar.