De acuerdo al ‘Módulo sobre ciberacoso’ del INEGI, en el 2021, más de 81 millones de personas de 12 años o más se conectan cada día al Internet en México. Particularmente, en Guanajuato, la cantidad de usuarios de Internet que cuenta con 12 años o más es de 3 millones 680 mil personas, lo que equivale al 76 por ciento de la población del estado que se encuentra en ese rango de edad. La conectividad a la red de redes ofrece la posibilidad de acceder a la información y al conocimiento que por siglos ha acumulado la humanidad. Es, sin duda alguna, una herramienta fundamental para vincularse con el mundo y competir en condiciones de igualdad.
Sin embargo, desde que comenzó el proceso de generalización del uso del Internet, a mediados de la década de los ochenta, se advirtió acerca de los riesgos que la conectividad traería consigo. Los efectos de la normalización en el uso del Internet son diversos, con un balance desde mi punto de vista muy positivo, pero con grandes temas adversos aún por controlar y resolver. En este contexto, es necesario visualizar el ciberacoso como uno de los grandes problemas sociales en la era de la hiperconectividad y la digitalización de las relaciones humanas.
Hoy en día, en México, el promedio de tiempo que una persona se conecta a Internet es de 5 horas diarias. En el caso de Guanajuato, se estima que en promedio cada usuario se mantiene conectado durante 4.9 horas al día; tan solo en el último año, la cantidad de tiempo que las y los guanajuatenses nos conectamos a internet se incrementó en 7 por ciento. Quienes más utilizan Internet en Guanajuato, son las mujeres entre 20 y 29 años edad.
Basado en ello, el INEGI realiza de forma anual un ejercicio de producción de estadísticas que tiene como objetivo “conocer la prevalencia del ciberacoso entre las personas de 12 y más años de edad y de aquella que vivió alguna situación en los últimos 12 meses, así como la situación de ciberacoso vivida y su caracterización”; la información se presenta en el ‘Módulo sobre ciberacoso’.
El contenido del módulo estadístico prende todas las alarmas. A nivel nacional, el 21.7 por ciento de las y los usuarios de Internet de 12 años o más sufrieron alguna forma de acoso en el último año; alrededor de 18 millones de personas en México declaran haber sido víctimas de alguna o varias formas de acoso por medio de Internet. En el caso particular de Guanajuato, fue el 21.4 por ciento de las y los usuarios quienes se declaran víctimas de este fenómenos de la era digital, el equivalente a casi 800 mil guanajuatenses. La entidad ocupa la posición décima sexta entre las 32 entidades del país con la mayor incidencia de cibercaso; el estado con la mayor prevalencia de cibercaso es Tabasco y el de menor incidencia es Quintana Roo.
En Guanajuato, resulta preocupante que el sector de la población que más sufre acoso a través de medios cibernéticos son las y los jóvenes y adolescentes entre 12 y 19 años; casi uno de cada tres guanajuatenses en este rango de edad sufrió alguna forma de cibercaso en los últimos 12 meses. Las formas más comunes de cibercaso en Guanajuato son los menajes ofensivos, el contacto mediante identidades falsas y las insinuaciones o propuestas sexuales y, en más de la mitad de los casos, el acoso lo realizó alguien que resultó desconocido para la víctima. Sin embargo, en el caso de Guanajuato, cuando la forma de cibercaso se dio a través de mensajes ofensivos, en el 55 por ciento de los casos, el acosador fue una persona conocida por la víctima, y en la mayoría de los casos resultó ser un hombre.
Los efectos emocionales que causa el acoso cibernético van, desde generar sentimientos como el enojo, la desconfianza y la inseguridad, hasta la generación de conflictos con familiares, parejas y amigos o la pérdida de dinero y del empleo. En ninguno de los casos el tema resulta menor, pues los daños a las personas, a su dignidad y a su patrimonio pueden tener efectos, en algunos de los casos, permanentes en las vidas de las víctimas.
De esta forma, y con la finalidad de poder generar acciones de prevención y contención de los daños, es posible procesar la información que presenta el INEGI para concluir que, en Guanajuato, el perfil de usuario de Internet con mayor riesgo de sufrir ciberacoso, es el de una mujer entre 12 y 19 años de edad y que cuenta con educación básica como máximo nivel de estudios. Para este sector de la población en particular, la mayor prevalencia de forma de cibercaso consiste en publicar o vender imágenes o videos con contenido sexual.
Resulta imprescindible que, como sociedad, reconozcamos que existe una muy baja cultura de la prevención y de la atención a medidas de seguridad al usar el Internet. Observe Usted estas estadísticas y llegue a sus propias conclusiones; en Guanajuato solo el 3.8 por ciento de las y los usuarios evita abrir o guardar archivos que le envió un desconocido, solo el 4.1 por ciento evita compartir su dirección de correo electrónico o su número telefónico por medio de redes sociales, solo el 4.8 por ciento evita visitar sitios web inseguros, menos del 8 por ciento de las y los guanajuatenses cambian periódicamente sus contraseñas y solo el 19.6 por ciento utiliza antivirus, cortafuegos o anti espías.
El llamado es a padres de familia, autoridades escolares y a la sociedad en general; debemos de normalizar las medidas de seguridad al conectarnos a la red y la cultura de la denuncia cuando se sufre de acoso, de la misma forma en la que se normalizó el uso de las herramientas digitales en nuestras vidas. El tema de las medidas de seguridad al conectarse a Internet debe de ser recurrente en los hogares, en las escuelas, en los medios de comunicación y en cualquier punto de contacto social.
La virtud del justo medio
Entre los medio digitales más utilizados por los mexicanos, el Facebook resultó ser el canal más común para ser víctima de ciberacoso. El 45.4 por ciento de quienes sufrieron acoso cibernético lo recibió a través de esta popular red social. Le siguieron el Twitter, el Whatsapp y el Messenger; le pregunto a Usted, ¿a cuántas de estas redes sociales acceden sus seres queridos?, ¿qué estamos haciendo al respecto?










