Inseguridad, la otra crisis que flagela a las empresas

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El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicó las estadísticas de victimización delictiva y corrupción en las empresas 2022; en el reporte, se reconoce que “la violencia y la corrupción atentan de manera directa contra el bienestar de la población y se convierten en dos de los principales problemas que merman el crecimiento y las posibilidades de desarrollo del sector productivo del país”. De acuerdo a las últimas cifras publicadas, en México el costo directo que asume anualmente el sector privado generado por la inseguridad y la corrupción es de 225 mil 929 millones de pesos, lo que equivale a unos mil 793 pesos por mexicano al año.

A nivel nacional, señala el estudio, las prácticas delictivas que más dañan a las empresas son el robo hormiga, el robo o asalto en los establecimientos y la extorsión. En el caso particular de Guanajuato, la encuesta nacional de victimización de empresas 2020, señala que el 72 por ciento de las empresas en el estado reconoce que la inseguridad y la delincuencia son los principales problemas que las afectan, incluso por encima de la afectación que reciben por los problemas económicos que enfrentan.

Guanajuato ocupa la tercera posición entre todas las entidades del país en cuanto a mayor incidencia delictiva en perjuicio de las empresas; en el 2019, señala la encuesta mencionada, el 36.4 por ciento de las unidades económicas de Guanajuato fue víctima de por lo menos un delito. Derivado de ello, es posible calcular que cada día alrededor de 272 empresas en Guanajuato son víctimas de prácticas delictivas; cada una de ellas asume, en promedio, un costo anual del delito de 66 mil 242 pesos anuales, es decir, 5 mil 186 pesos mensuales. Estos costos incluyen los gastos que las empresas deben de hacer en acciones que aumenten la seguridad en los negocios y el costo mismo de las pérdidas patrimoniales cuando son víctimas del delito.

Gracias a las estadísticas presentadas por el INEGI, podemos estimar que, de forma acumulada, el costo del delito que asumen las empresas en Guanajuato es de aproximadamente unos 6 mil 572 millones de pesos al año. Al igual que el comportamiento nacional, los tres tipos de delitos más frecuentes sufridos por las empresas guanajuatenses son el robo hormiga, el robo o asalto al establecimiento y la extorsión. Sin embargo, las tipologías del crimen afectan de forma diferente a las empresas en el estado, de acuerdo al sector de actividad al que pertenecen. Por ejemplo, mientras que a las empresas que brindan servicios el tipo de delito que más las afecta es el asalto en sus establecimientos, a las empresas del sector comercial el delito que más las acecha son las extorsiones. Por su parte, a las empresas que pertenecen al sector industrial, el robo de vehículos es el delito que tiene la mayor incidencia.

El valor de estas estadísticas es enorme, siempre y cuando las autoridades en materia de seguridad las conozcan y las sepan procesar. El diseño de estrategias de protección a las empresas debe de atender a acciones sectorizadas, tanto en el tipo de actividad que desempeñan, como en el área geográfica en la que se encuentran. Para ello, es necesario que la entidad cuente con un mayor número de elementos de seguridad; en el reporte de ‘victimización delictiva y corrupción en las empresas 2022’ se plantea como un estándar mínimo la existencia de 1.8 policías por cada mil habitantes; en Guanajuato, señala el reporte, la tasa es de solo 0.57 policías por cada mil habitantes, 68 por ciento por debajo del estándar mínimo.

Me parece necesario, además, reconocer que el combate a la cultura del delito no puede centrarse de forma exclusiva en la estrategia operativa de seguridad pública. La recomposición social, los ecosistemas económicos que brinden el acceso equitativo a las oportunidades laborales y de desarrollo personal, la fortaleza del sistema educativo, la atención prioritaria a niñas, niños, adolescentes y grupos vulnerables, el uso sustentable de los recursos, y todas las políticas públicas que establezcan el orden democrático deben de diseñarse con una visión que ponga en el centro de los actos de gobierno y, por supuesto, en el centro del presupuesto, el regresar la paz a nuestras calles y la tranquilidad a nuestras familias.

La virtud del justo medio

Ante el flagelo de la inseguridad que golpea a las empresas, las unidades económicas se han visto obligadas a desarrollar estrategias para disminuir el riesgo de ser víctimas del delito. En Guanajuato, el 32 por ciento de las empresas ha decidido reducir el uso de efectivo en los establecimientos, el 29 por ciento ha tenido que tomar la decisión de reducir los horarios de operación y el 17 por ciento ha tomado la decisión de cancelar inversiones. Lo más peligroso de todo ello es que se termine de normalizar la necesidad de protegerse de la delincuencia, como si fuera una estrategia más dentro de la operación de los negocios. Lidiar con la delincuencia nunca será normal y por ello, nunca debemos de renunciar al derecho de recuperar un entorno seguro para las personas y su patrimonio.

 

Mauricio Hernández Mendoza

Experto en procesos de planeación estratégica y administración financiera. Docente e investigador en diversas universidades públicas y particulares de México y España.