En los últimos cuatro meses del 2021 la economía mexicana mostró un evidente estancamiento; en este trimestre el nivel de actividad económica resultó 3.3 por ciento por debajo del nivel de actividad logrado previo a la contingencia sanitaria por COVID. Sin embargo, al analizar de forma desagregada la actividad económica por regiones, es posible concluir que el proceso de recuperación posterior a la crisis de salud no ha sido el mismo en las regiones centrales comparadas con las regiones del norte y del sur, tal y como lo evidencia el ‘Reporte sobre las economías regionales octubre-diciembre 2021’ del Banco de México.
Particularmente, la región del centro, a la que pertenece Guanajuato junto con la Ciudad de México, el Estado de México, Hidalgo, Morelos, Puebla, Querétaro y Tlaxcala, resultó la región con el peor desempeño en actividad económica en el cuarto trimestre del 2021. En este período, la actividad se contrajo en la región a razón del 0.1 por ciento, convirtiéndose en la única región del país que no creció en el último trimestre del año en comparación con el trimestre inmediato anterior. Las actividades de construcción y minería fueron las que mostraron el peor desempeño en la zona.
La región centro no es solo la zona con el más bajo desempeño económico en el último trimestre del 2021, sino que además es la región que muestra el mayor rezago respecto a la actividad económica alcanzada previo a la crisis sanitaria. En esta región aún se observa un nivel de actividad 4.9 por ciento por debajo del nivel previo a la COVID, mientras que, por ejemplo, la región del norte ya se ha recuperado y muestra niveles de actividad del 1 por ciento por encima de los niveles previos a la Pandemia. Por su parte, la región centro-norte y la región sur muestran rezagos de solo el 1.2 y 1.9 por ciento respectivamente, muy por debajo del rezago mostrado por la región del centro.
De las 10 entidades con mayor rezago en la recuperación económica, 5 pertenecen a la región centro: Ciudad de México, Estado de México, Puebla, Guanajuato y Morelos. En lo particular, Guanajuato es la sexta entidad con el mayor atraso en recuperación mostrando, de acuerdo a los últimos datos disponibles correspondientes al tercer trimestre del 2021, un rezago del 4.9 por ciento con respecto a los niveles de actividad logrados previo a la Pandemia.
Al analizar el nivel de actividad en la región centro de acuerdo a los grandes sectores de actividad económica, se observa que, para el caso de las manufacturas la región mostró el segundo peor desempeño de todo el país, solo después de la región centro-norte. A pesar de ello, las manufacturas en el centro de México mostraron una tímida recuperación impulsada principalmente por la actividad de la industria automotriz, a partir de una mayor demanda de vehículos nuevos en el mercado estadounidense. Las industrias químicas, del textil, metal mecánica, así como la industria alimentaria, comenzaron a mostrar una insipiente tendencia de recuperación gracias a que se han empezado a normalizar las cadenas logísticas, así como por un incremento en la demanda.
Las manufacturas en el centro del país aún enfrentan los efectos negativos de la escasez de algunos insumos para la industria automotriz, como semiconductores, acero y resinas plásticas. Otros aspectos que siguen impactando de forma negativa a las manufacturas en la región son el incremento de precios del gas natural, la electricidad y los servicios logísticos, particularmente los fletes marítimos.
En lo referente a la actividad comercial en el centro del país, y a pesar de que estas actividades se vieron favorecidas por la eliminación de restricciones de convivencia social y la recuperación gradual del empleo, se sigue sufriendo de forma intensa los efectos negativos por el incremento en los robos de mercancías, las extorsiones y las actividades de la delincuencia organizada. Los estados del centro de México son los únicos en los que el nivel de actividad de las empresas comerciales aún no alcanza el nivel de actividad alcanzado antes de la COVID.
Como resultado de todo lo anterior, desafortunadamente, la región centro de México es la que muestra el mayor déficit de empleos por las fuentes de trabajo perdidas a causa de la Pandemia. En la zona aún no se logran recuperar los empleos perdidos, particularmente en el sector de la construcción y en el sector de los servicios.
De esta forma, en el centro de México se sufren los efectos de contar con entidades federativas con altos niveles de participación económica del sector ‘servicios’, el cual ha sido el más afectado por la COVID y por el desarrollo de las actividades delictivas. Los empresarios de la región centro del país, consultados por el Banco de México, afirman que los factores que podrían tener el mayor impacto negativo en la recuperación económica de la región en los próximos meses son la inflación, la debilidad de las condiciones económicas del país y el deterioro de la gobernanza en México. Ante ello, la recuperación de la confianza perdida en el país en los últimos años debería de ser uno de los grandes retos en el diseño de las políticas públicas del gobierno federal; lamentablemente resulta evidente que ni en Palacio Nacional ni el Gabinete traen el tema en el radar.
La virtud del justo medio
Los directivos consultados por el Banco de México esperan que se observe en los próximos meses mayores niveles de inversión extranjera para la construcción de centros de procesamiento de datos y centros logísticos en Guanajuato y Querétaro. En estas entidades también se espera el arribo de nuevas empresas previamente alojadas en Asia, particularmente en China, que llegarían a esta zona para aprovechar las ventajas competitivas que se ofrecen para la exportación a Estados Unidos. ¿Se perfilarán Guanajuato y Querétaro como las dos torres en las que se dé la batalla para defender al reino?










