IRAPUATO, GTO. 11 DE JULIO DE 2022.- El Obispo de Irapuato, Enrique Díaz, aseguró que quizá no se llegará a un diálogo entre la iglesia y el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, porque parecería que si hay cerrazón en el Mandatario Federal.
Dijo que no toma en cuenta otras propuestas para buscar nuevas estrategias más contundentes para bajar los niveles de violencia en el país.
Recordó el reclamo de la congregación jesuita, luego de que en un foro demandaron que les hace falta más brazos para atajar los balazos.
«Fue duro diciendo que los sacerdotes, los obispos estábamos en convivencia con los poderosos, desconociendo un trabajo de los jesuitas que tienen 40, 50, 60 años en las comunidades más pobres, en las comunidades en las que nadie quiere ir. En comunidades que son miseria y dolor», refirió.
El Obispo de Irapuato comentó que lejos de reconocer el gran servicio de los jesuitas, se puso a despotricar en contra de ellos y en general de los sacerdotes. Sin embargo, comentó que como obispos tendrán que apostar siempre al diálogo y a la reconciliación, a un ambiente de búsqueda, de paz. No un ambiente de confrontación, pero si un reconocimiento de lo que está sucediendo.
«No podemos seguir callados cuando corre tanta sangre. No podemos seguir como si nada pasara cuando nuestro hermano está tirado. Tendremos que buscar caminos y haremos alianza y haremos esta propuesta que podemos ir caminando para buscar la paz», dijo.
Enrique Díaz reiteró que no será fácil cambiar la manera de pensar del Presidente de México porque cuando se defienden ideas y cerrazones es difícil escuchar a los otros.
Agregó que la iglesia no busca culpar al Gobierno Federal de los problemas tan graves de violencia que vive el país, más bien se busca un diálogo para que entienda que no está funcionando la estrategia «abrazos, no balazos».
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