SALAMANCA, GTO. 12 DE MAYO 2023.-Como era de esperarse, esta tarde entre manifestaciones y recibiendo documentos con pliegos petitorios, a fin de que a través del gobierno federal sean escuchados, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador llegó a la refinería Antonio M. Amor de Petróleos Mexicanos.
Fue una vista «relámpago» que duró una hora y 15 minutos, en donde hizo un recorrido de supervisión de los avances de rehabilitación en calderas y equipo de producción de refinación del hidrocarburo.
Su visita estaba pactada a las 3 de la tarde, pero no llegaba y se empezaba a especular que ya estaba al interior de la paraestatal y que habría llegado en un helicóptero, pero no fue así, a las 4:30 de la tarde, en un convoy de camionetas tipo Suburban negras, llegó el mandatario federal.
La gente y los medios de comunicación se lanzaron hacia el tercer vehículo, luego de que el presidente morenista bajó el cristal del copiloto y saludó a los salmantinos.
Como pudieron, la gente le entregó sobres con peticiones, con la esperanza de encontrar una respuesta de la mano del presidente López Obrador, en su tercera visita a la Pemex Salamanca.
Cuando la prensa le preguntó, para Salamanca que se podría esperar, el jefe del ejecutivo federal, contestó: «se va seguir invirtiendo en la refinería, este año 3 mil 500 millones de pesos». Y de las plazas de los petroleros aseguró que se va a seguir basificando a los transitorios.
Y sobre la obra pública, dijo que eso ya es una partida de los gobiernos municipales.
La camioneta avanzaba a paso lento, luego de que un grupo de 30 manifestantes de la comunidad Ampliación lo de Juárez, del municipio de Irapuato, pedía su intervención, luego de argumentar que el gobierno municipal ayudó a un particular para despojar a 400 familias de un predio irregular ubicadas a un costado de la carretera federal 45, Silao-Irapuato.
Entre mantas y pancartas gritaban: «¡Señor presidente pedimos su intervención!, ¡señor presidente pedimos su intervención!».
Finamente ingresó por la puerta número 1 de la refinería de Pemex Salamanca, en donde duró una hora y 15 minutos, y en donde además del recorrido de supervisión, sostuvo una corta reunión con autoridades de la paraestatal y un acercamiento con petroleros de algunas zonas de áreas de producción.













