Firmado por María Alejandra Torres Novoa e Isidoro Bazaldúa Lugo, Jesús Gerardo Silva Campos, hizo el recuento de las diferentes revisiones en donde no se encontraron elementos de sanción aunque a la vista se ven fallas estructurales y de equipamiento.
Precisó que “Que las revisiones de cuenta pública e investigación realizadas por la Auditoría Superior del Estado de Guanajuato y la investigación por el órgano interno del Congreso no han sido suficientes para transparentar el uso de los recursos públicos en la edificación y equipamiento del nuevo Congreso del Estado, porque no se ha hecho una auditoría integral”.
En tribuna explicó que para la ejecución de obra, ésta se dividió en 176 contratos y diversos convenios, mismos que son necesarios transparentar y comprobar que todo se hizo atendiendo las normas y legislación en la materia, pero también para comprobar que no hubo despilfarro de recursos públicos y hechos de corrupción.
Que el próximo 26 de diciembre concluye el plazo para la terminación de los 176 contratos de obra, por lo que es el momento para que se audite bajo los principios, normas y técnicas de auditoría para transparentar el uso de recursos públicos.
PAGAN ARBOLES QUE NO EXISTEN
Para respaldar su punto de acuerdo, Gerardo Silva señaló un caso de contratos a un empresa que ni siquiera está en el padrón oficial.
“Existen indicios de probables responsabilidades en la ejecución de obra y equipamiento del nuevo edificio del Congreso del Estado, como muestra ofrecemos solamente un indicio de probable responsabilidad: para mitigar el impacto ambiental por la construcción del nuevo edificio del Congreso del Estado, se contrató a una empresa cuyo contratista no está registrado en el padrón único de contratistas del Estado de Guanajuato, no obstante, se le otorgaron dos contratos”.
Los folios de los contratos son LEG/NPL/FOREST/029/2009 y LEG/NPL/2FOREST/036/2009 para plantar 4,000 árboles de diferentes especies por un monto de 946 mil 900 pesos cada contrato.
“Es evidente, como todos lo podemos constatar, no existe esa cantidad de árboles y no hemos cumplido con lo necesario para mitigar el impacto ambiental para con los guanajuatenses y tampoco se han deslindado responsabilidades”.
“Nos corresponde transparentar la aplicación y uso de los casi ochocientos millones de pesos que se han invertido y aún no termina, además de que son notorias las fallas estructurales y en su equipamiento”, afirmó.













