La estructura de la antigua propiedad aún conserva su arquitectura original y a pesar de que la propiedad está en abandono, la estación como tal continúa con sus operaciones.
Perteneció a la antigua Compañía del Ferrocarril Nacional de México.
Su construcción data de 1904 y se realizó en terrenos que formaron parte de la Hacienda de Guadalupe, mismos que fueron adquiridos por la empresa ferroviaria el 9 de junio de 1903.












