CELAYA, GTO. A 31 DE ENERO 2026.- En busca de ordenar, visibilizar y dignificar el muralismo y el grafiti, el Instituto Municipal de la Juventud de Celaya impulsa el programa “Color Esperanza”, promoviendo que estas expresiones artísticas se realicen de manera legal, con permisos y en espacios visibles, no en lugares escondidos o alejados de la gente.
El director del instituto, José Manuel Rentería Gualito, explicó que el grafiti deja de ser arte cuando se realiza sin autorización.
“Justamente deja de considerarse una expresión artística cuando se llega a un lugar en donde no se está autorizado por los dueños la pinta de cualquier tipo de expresión”, señaló, al precisar que esto aplica tanto para propiedad privada como gubernamental y patrimonio histórico.
Aunque “Colores Esperanza” inició formalmente en septiembre, Rentería Gualito destacó que desde el inicio de la administración se han realizado campañas y programas para acercarse a las y los artistas urbanos. A través de mesas de trabajo con el alcalde y dependencias como Desarrollo Urbano, se identificó una de las principales demandas del sector: que su arte se vea.
“Ellos nos decían que su arte tenga un lugar visible, que no los mandemos a lugares lejanos en donde no se vea”, afirmó.
En respuesta, distintas áreas del municipio ya identificaron espacios aptos para murales: más de 16 en la zona centro, más de 30 por parte de Desarrollo Social y otros adicionales con Servicios Municipales, distribuidos a lo largo del municipio. La intención es que sean puntos concurridos y representativos, donde el mensaje y la obra tengan impacto social.
El director subrayó que el programa también prioriza la legalidad y la gestión de permisos. Incluso, cuando los jóvenes proponen espacios no contemplados inicialmente, el instituto puede acompañarlos en el proceso. “Incluso del permiso… apoyamos a buscar el permiso en conjunto con Desarrollo Urbano, se habló con los dueños y se logró conciliar”, relató, además de mencionar el apoyo con material.
Para participar, las y los jóvenes pueden contactar al Instituto de la Juventud a través de redes sociales como “Juventud Celaya”. El procedimiento consiste en enviar un boceto mediante un formulario digital. Si no cuentan con acceso a tecnología, pueden acudir directamente al instituto; y si tampoco pueden trasladarse, el personal puede acercarse a ellos. También pueden dejar sus datos en el Instituto de Cultura o en Casa de la Cultura.
“Color Esperanza” no solo ofrece espacios, sino también materiales, capacitación y profesionalización. Muralistas de otras partes del país colaboran con jóvenes locales para intercambiar técnicas, y se les orienta sobre el valor económico de su trabajo. “Queremos comunicar que el arte no es un hobby, sino también una forma de vida”, enfatizó Rentería Gualito, al explicar que incluso se les enseña cómo cobrar por sus obras.
Finalmente, el instituto impulsa que, en los espacios públicos rehabilitados en colonias, los murales sean pintados por jóvenes que viven en esas mismas zonas, para que cuenten su historia y se apropien del cuidado del lugar. Con ello, “Color Esperanza” apuesta por un arte urbano visible, legal y con sentido comunitario, que transforme el entorno y reconozca el talento juvenil de Celaya.













