CELAYA, GTO. A 20 DE MARZO 2025.- La reforma al Poder Judicial es una situación que tiene aspectos positivos como negativos, es un paso para poder quitar el monopolio lingüístico y del estatus quo que se tenía, pero la premura de realizarse, podría ser perjudicial.
Esto fue lo que señaló Antonio Guiza Cabrera, abogado celayense que desde hace 20 años ha trabajado en el Gobierno Federal, en el Poder Judicial de la Federación y habló sobre esta reforma al poder judicial donde ahora la ciudadanía podrá elegir a los jueces, magistrados y ministros, entre otros cargos que los representen.
“La reforma judicial que viene es muy compleja sobre todo para la gente que no se desenvuelve en el medio, si para nosotros que estamos ahí es compleja, creo que para el grueso de la población que se dedica a otras actividades es mucho más compleja e incluso desconocida”, externó.
Detalló que la reforma tiene varios puntos importantes, misma que quedó en la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos, y que se propuso el cinco de febrero del 2024 por el entonces Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, con la intención de reformar el poder judicial de la federación en un principio y luego a todos los poderes judiciales de México.
“Tiene un elemento toral que es, que todos los jueces o las personas juzgadoras, magistradas o ministros, todas, sean electas o elegidas a través de una elección por voto popular, antes venían las personas juzgadoras y accedían al cargo a partir de exámenes rigurosos técnicos y de conocimientos, historia judicial, referencias pasadas de la propia institución y ahora viene este cambio toral que implica que las personas, quienes van a ser titulares de los tribunales, de la corte de todo el país van a ser elegidos popularmente”, explicó.
Esta reforma se hizo de manera rápida, pues puso como ejemplo que en este año se fue la mitad del poder judicial y se espera que para el 2027 se cambie todo el poder judicial.
“Uno de los problemas que tuvo esta reformar entre muchos otros, tiene que ver con la premura, esto se hizo al vapor, muy rápido y uno de los prejuicios que tuvo entre pros y contras es que fue muy rápido, de tal manera que la gente está muy poco informada, entonces el primer punto que hay que hacer es el trabajo titánico que tienen las instituciones electorales es promover y dar a conocer la forma en que se va a llevar a cabo este proceso electoral”, afirmó.
Por lo que es necesario dar a conocer esta información, pues no será como las elecciones que conocemos, no habrá partidos políticos, campañas como tal, sino un proceso diferente.
“Va a ser un ejercicio muy complejo de boletas, de colores, de números, un montón de personas, entonces el primer paso es informarnos, promover la información de cómo se va a votar y bueno, después vendrá ya el proceso de campañas para conocer a las persona candidatas que pretender aspirar a los cargos que se van a jugar este 2025”, refirió.
Esta reforma, vino a cambiar un status quo que existía desde hace mucho, a modificar la estabilidad que tenía el poder judicial, con su idiosincrasia ya establecida.
“Me parece que el poder judicial es una institución bastante sólida, si amerita una transformación profunda, no podría yo afirmar que sea esta la requerida sobretodo por la premura que se está haciendo, pero sí es importante hacer notar que había muchas fallas dentro del poder judicial de la federación y era necesario”.
Reiteró que es bondadoso el cambio, pues había muchos años que el poder judicial se había arrojado en un monopolio del discurso constitucional.
“Es decir, solamente nosotros éramos los legitimados para decir lo que dice la Constitución, como dijo un juez estadounidense: qué dice la Constitución, pues la Constitución dice lo que los jueces dicen que diga”.
Finalmente, comentó que el monopolio discursivo, en ocasiones se volvió autoritario, sin escuchar a una sociedad que desea ser escuchada, alejando la crítica y ser una forma unitaria, los fue alejando, más si se trata de abordar temas de derechos humanos, de la sociedad y el acercarse, situación que parece ser lo contrario, se fueron alejando.
“Este fue uno de los principales problema y bondades de la reforma, el sí o sí vamos a tener que acercarnos a la sociedad todos aquellos que queramos en el ejercicio judicial”, finalizó.













