Los sinsabores de los emprendedores

SENSACIONES

Como si fuera la fiebre del oro, numerosas personas se arrojan al mundo del emprendedurismo tratando de emular a Elon Musk o a Sara Blakely o a alguna famosa pastelera, animados por sus experiencias que hablan de orígenes muy simples y sencillos: una cochera, una vieja computadora o desde un café internet dieron inicio a sus poderosos emporios comerciales apenas sabiendo -según ellos- cualquier cosa más siempre bendecidos por la diosa fortuna.

Si tú eres de los que buscas iniciar tu propio negocio, quizá este editorial pueda ayudarte a tomar conciencia de los sinos antes de lanzarse al ruedo, de tal forma cooperen en amortizar la caída libre en el sillón de algún amigo sin revivir amargas decepciones del #nosupe o te quedes sin ese buen trabajo en el que, si no eras tan feliz, si te ofrece estabilidad y cobijo.

Por otra parte, estoy convencida, que, en esta vida, aunque todo el tiempo emprendemos acciones; no todos deberíamos de tener un negocio, pues al final del día “hay estómagos” más sensibles que otros y, no todo lo que brilla puede ser oro.

Desde mi experiencia, un emprendedor debe tener en sí entusiasmo si bien no podemos eternamente mantenerla esta debe existir en abundancia, de tal forma que alumbre esos momentos en los que todos fallan, los sistemas parecen bloqueados, con una luz que solo brilla en la acera de enfrente. Contar con resiliencia, un hábito en el que se trabaja a diario, el cual sugiero sea el uniforme de cualquier emprendedor pues muchos “aprontones y poco prudentes” como una servidora, a veces omitimos en ese día a noche sobreponernos a la adversidad y a la falta de capacidad, inteligencia, voluntad, disponibilidad de los colaboradores de ese maravilloso barco, que con anhelo se decidió manejar. Varios cursos y libros más docenas de conferencias he escuchado sobre el liderazgo, desde que se nace hasta el que se hace; lo que, si les puedo escribir es que un líder se construye con el ejemplo, efectividad enfocada a la resolución y con mucha escucha. Ahora también es importante estar consciente de que en un negocio es inevitable tomar decisiones, recalcar que se debe aprender a asumir el fracaso, pues todas las decisiones al final ni son buenas ni son malas, simplemente son acciones que se encaminan a la honesta búsqueda de un resultado y en este mismo siempre habrá alguien que debe asumir para que le negocio florezca en bien y para el bien de todos los involucrados. Y, cuando escribo involucrados pienso en el cliente, en el que renta, en quien colabora, en todos aquellos que han depositado la confianza en ese producto o servicio que ofrezco. Un emprendedor, además, debe de ser honesto, previsor y valiente para dar la cara cuando las cosas no salen bien o no hay el suficiente recurso para hacer frente a los compromisos contraídos, para con previsión cumplir en tiempo y fecha. Definitivamente sin planificación y un plan sólido de negocios es probable que enfrentes en poco tiempo problemas financieros importantes. La falta de experiencia que, aunque muchos dicen: todos podemos aprender y hacer lo que sea y cierto es, la curva de aprendizaje es empinada, hay problemas que al carecer de experiencia dificulta de manera importante la resolución. La falta solida de financiamiento a corto, mediano y largo plazo es un tema vital -durante años en nuestro caso, uno de los dos trabajaba con un sueldo fijo-. Concluyo, emprender no es fácil, no es un viaje para todos, más si quieres probar en tu derecho estas, no le entres únicamente porque de moda esta; más si sí es sí como diría Zobec: la fuerza te acompañe.

Comentarios y sugerencias: Facebook: VeliaHA; [email protected]

 

 

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