CONVENTO, CÁRCEL Y CENTRO DE ARTES
El exconvento y el templo iniciaron su construcción en el año de 1609.
Sus afamados altares barrocos originales sufrieron el fuego del neoclásico y fueron sustituidos por los actuales neogóticos.
Posee un esbelto campanario atribuido a una remodelación del arquitecto Tresguerras, de Celaya.
En el año de 1863, durante la guerra de Reforma, la propiedad fue expropiada y en 1880 se convierte en cárcel por más de un siglo hasta 1962, en que se reabrió como escuela de artes plásticas.
Posteriormente, en 1976 tras una restauración se convirtió en lo que actualmente es la Casa de la Cultura.















