CELAYA, GTO. 23 DE SEPTIEMBRE 2023.-La laudería construye, repara y restaura, no hay mariachi sin instrumentos y antes de que la música se escuche existe este arte de crear y «curar» instrumentos.
Jatziry Montserrat Hernández Rentería se encarga de darles una segunda oportunidad en un rincón cerca del cielo de la primera sección de la colonia Los Laureles.
Violines, violas y violonchelos esperan su turno para regresar a la vida de la música.
En Guanajuato son pocas las personas que se dedican a esta actividad, Jatziry comentó que inició sus estudios en el 2014 y desde hace 3 años trabaja en lo que más le gusta y de la mano con elementos orgánicos, como la madera.
«Descubrí que la laudería tenía todas las artes y más bien todo lo que me interesaba, esta parte científica y el plan de estudios. Me siento afortunada, en Guanajuato existe un fuerte movimiento cultural», dijo.
El polvo, las grietas y manchas dañan los instrumentos y pierden un parte de su esencia, Jatziry con pinceladas a detalle, texturas y la reparación de cuerdas ayuda a reparar el «alma» de un violín o incluso contrabajo.
La laudería es uno de los artes más antiguos, los lauderos se convierten en «doctores» que se niegan a dejar morir a los instrumentos porque sin ellos la música no sonaría igual.












