Algo bueno de Comonfort: Cuatro generaciones; el legado de la tortilla ceremonial

"Nunca se nos olvide que somos indígenas, pero también somos católicos"

El legado de la tortilla Ceremonial

COMONFORT, GTO. A 20 DE OCTUBRE DE 2023.- Elizabeth Jaralillo mejor conocida por “Doña Eli”, evoca la antigua frase que le decía su mamá “desde que ella abrió los ojos, ya se preparaban”, refiriéndose a la tortilla ceremonial, herencia que además de alimentar a su familia, sirve para recordar sus raíces otomíes y sus antepasados.

Sobre el legado de sus ancestros, pintan el sello ceremonial que ella posee, reliquia de mezquite que ha funcionado, unido y utilizado, misma que ha pasado de generación en generación.

“Dice mi mamá su dicho, desde que ella abrió los ojos ya se preparaban, imagínese mi mamá ya tiene 70 y tantos, y ya su mamá preparaba, yo lo que le calculo es cuarta generación, desde mi bisabuela, todo esto es de nuestros antepasados, para que no se nos olvide que somos indígenas, tenemos una raíz y aunque este la católica esta esa raíz”, platicó.

Cuenta que el sello es de su bisabuela, por lo que calcula que son más de 100 años y el sello se conserva igual que los recuerdos y el conocimiento que conlleva.

“Imagínese, era de mi bisabuela, mi abuela duró 101 años, mi bisabuela 95, mi mamá tiene 76, es algo de nuestros antepasados, que nos impregnaron, y nunca se nos olvide que somos indígenas, pero también somos católicos, por eso tienen por los dos lados (sellos), los símbolos son otomíes y en eso se impregnó, cada uno tiene su significado, pero también cada persona lo sabe o no identificar”, refirió.

Este artefacto se usa para crear las tortillas ceremoniales, una delicia culinaria, aunado al artesanal método de preparación; la tortilla se hacía antes a mano, ahora se usa la prensa; usando para la tinta hojas de muicle (Justicia spicigera), fenómeno que evoca como mágico.

“Es como magia, la plantita es verde, se transforma en morado y un morado muy bonito, se llama muicle, de estas hojas nace el color, todo es natural, nada de artificial”, externó.

Finalmente, aunque Doña Luci no pueda tener hijos, ella comparte la herencia, con sus hermanas menores y sobrinas para que sean ellas las que continúen el legado.