SAN MIGUEL ALLENDE, GTO.- El gobernador de Guanajuato, Miguel Márquez Márquez se resistió a dar detalles sobre el proyecto del acueducto para traer agua de El Realito a San Miguel de Allende y Celaya.
Precisamente el pasado jueves el presidente de la república Enrique Peña Nieto y autoridades de San Luis Potosí pusieron en operación el acueducto que estará dotando del vital líquido a la zona urbana de la capital potosina desde la presa El Realito.
Cuando la obra se proyectó se esperaba dotar de un metro cubico por segundo a San Luis Potosí y un metro cubico para Guanajuato que sería repartido entre Celaya y San Miguel de Allende y en teoría ambos acueductos debieron estar concluidos al mismo tiempo.
El gobernador cuestionado sobre este proyecto que ya funciona para San Luis Potosí solo dijo que en Guanajuato hay que llevarlo por etapas y se debía ingresar el proyecto a la CONAGUA, se le insistió que pudiera mencionar donde se ha estancado el proyecto pues la gente de la federación ha declarado que es el gobierno del estado quien no le han mandado un proyecto claro; mientras que en el estado las autoridades en materia de agua han mencionado que es en la federación donde no le han dado visto bueno a la obra.
Pero el jefe del poder ejecutivo en Guanajuato solo respondió
“Lo que está pasando es que es un proyecto que se tiene que llevar a cabo con el compromiso de la federación, estado y municipios”.
El acueducto que inauguraron para San Luis Potosí mide 132 kilómetros de largo y costó 2 mil 700 millones de pesos, mientras que el acueducto que se planea para Celaya mediría 170 kilómetros de longitud y seria el más largo del país incluso más que el sistema Cutzamala que dotaría de agua la ciudad de México pues este mide 130 kilómetros, el costo para el acueducto de Guanajuato se ha calculado inicialmente en unos 2 mil millones de pesos y ello implica construir además plantas potabilizadoras.













