GUANAJUATO, GTO. A 12 DE DICIEMBRE 2025.- Un grupo de productores del campo acudió al Congreso del Estado de Guanajuato para manifestarse en contra de la construcción del Acueducto Solís.
A las 11 de la mañana, cerca 50 campesinos llegaron al Palacio Legislativo con lonas que llevaban leyendas como: “No al acueducto de la Presa Solís”, “Loreto dice no al Acueducto de la Presa Solís” y “Acámbaro Centro dice no al Acueducto Solís”.
Después de algunos minutos de lanzar consignas, ingresaron al salón donde sesionaba la Comisión de Hacienda y Fiscalización, en la que se analiza el paquete fiscal de Guanajuato para 2026, incluida la deuda pública.
El presidente de dicha comisión, Víctor Zanella Huerta, abrió un espacio para atender a los campesinos que se oponen a la consolidación de este proyecto hidráulico, con el que se busca garantizar agua para los municipios de León, Irapuato, Guanajuato, Celaya y Salamanca.
José Amadeo Hernández Barajas, campesino del municipio de Acámbaro, señaló que los habitantes del sureste del estado de Guanajuato están preocupados por el acueducto que trasladará el agua de la Presa Solís, la cual se construyó en 1939 en terrenos de campesinos de Tarandacuao, Jerécuaro y Acámbaro, que a la fecha no han sido pagados por el Gobierno federal.
“Es muy importante que llegáramos a tiempo para escuchar cuál es el motivo y el fundamento de querer aprobar la petición de una deuda del Poder Ejecutivo, y por qué una deuda que va encaminada a una obra pública que encierra el acueducto Acámbaro–Presa Solís–León, donde van 15 mil millones de pesos: 7 mil 500 millones del Estado y 7 mil 500 millones de la federación”, dijo.
Señaló que los habitantes de la zona sur del estado no permitirán que el Estado y la Federación se lleven el agua de la Presa Solís, pues dejarán sin líquido al campo de esa región.
“¿Por qué le van a conceder una deuda al gobierno del estado para financiar una obra que a nosotros nos duele y perjudica? Si fuera tan buena la obra, tendríamos camiones para felicitarlos y decirles que aprueben la deuda (…) pero es lo contrario, entonces ¿cuándo vamos a ser escuchados?”, comentó.
Lamentó que los diputados locales y las autoridades estatales y federales no quieran escuchar a los habitantes del sureste del estado, a quienes incluso les quieren imponer una deuda para un proyecto que terminará por afectarlos.













