LEÓN, GTO. 05 DE ABRIL 2026.- El diputado federal Éctor Jaime Ramírez Barba advirtió que los 520 centros de rehabilitación o anexos registrados en el estado representan un problema en materia de salud y seguridad, por lo que llamó a acelerar su regulación y certificación bajo la normativa federal.
Señaló que muchos de estos espacios operan sin cumplir requisitos básicos, lo que genera riesgos para los internos, desde condiciones insalubres hasta episodios de violencia e incluso muertes.
Ramírez Barba, reconoció que cerrar de manera inmediata los centros que no cumplen con la normativa dejaría desprotegidas a miles de personas en tratamiento. Por ello, planteó la necesidad de mayor coordinación y coadyuvancia entre los tres niveles de gobierno, así como recursos federales y estatales para que los anexos puedan profesionalizarse y garantizar atención adecuada.
“Hemos visto hasta muertes dentro, no debe haber violencia y deberían tenerse mecanismos adicionales, pero hay gente que le pone y le dedica entusiasmo para que quienes están adentro puedan recuperarse. Además, muchos que están con adicciones pueden estar afuera y van y los matan adentro o afuera de los anexos”, dijo.
El diputado insistió en que las familias recurren a estos espacios por desesperación y falta de alternativas públicas, pagando cuotas de entre 500 y 800 pesos mensuales para sostener la alimentación de los internos.













