IRAPUATO, GTO. 16 DE OCTUBRE 2022.-El Obispo de Irapuato, Enrique Díaz afirmó que la masacre registrada la noche de este sábado en el bar «El Pantano», ha sido un golpe muy fuerte para la tranquilidad de los irapuatenses.
El ataque cobró la vida de 6 mujeres y 6 hombres, dejando además tres personas gravemente lesionadas.
«Sentimos dolor, impotencia, cuestionamientos serios de nuestra actitud, que no puede ser ni indiferente ni pasiva, nuestra cercanía con los familiares, nuestra oración con ellos ante lo que no se entiende y ante lo que nos cuestiona mucho», demandó.
Dijo que es evidente que las autoridades de los tres niveles de gobierno no han hecho mucho para hacerle frente al crimen organizado.
Puesto que se han suscitado masacres en Tarimoro, Celaya, Silao y en Irapuato, en presencia de tantos operativos militares, de la Guardia Nacional y de la propia Policía Municipal y las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado.
«Lo que nos dice el gobernador y autoridades nos aseguran disminución de los crímenes y en este escenario yo creo que como iglesia tendremos que estar por un lado como la viuda del evangelio, insistiendo, clamando, clamar justicia y derecho a la vida para todos», declaró.
El representante de la iglesia católica de Irapuato, dijo que no es momento de que nadie se quede con los brazos cruzados, es momento de que cada ciudadano, organización civil y la misma autoridad, pongan un «granito de arena», para hacerle frente a la violencia en Irapuato y en todo el estado de Guanajuato.
Aseguró que ni con tanta presencia de la Guardia Nacional y del Ejército Mexicano se ha logrado la paz.
Agregó que el programa Planet Youth que se ha venido implementando para atender adicciones entre los adolescentes y jóvenes, ayuda pero no es suficiente, porque debe haber un trabajo coordinado entre padres de familia, maestros, catequistas, sacerdotes y autoridades.
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