CELAYA, GTO.- Un joven de 15 años denunció públicamente haber sido víctima de abuso policíaco cerca de su domicilio el pasado sábado 15 de noviembre.
El joven de nombre Cristian Silva refirió que todo ocurrió cuando tomó la camioneta tipo pick up de su padre para irse con otros tres amigos a jugar fútbol, ya que participan en una liga amateur donde visten un uniforme de color rosa y negro.
El joven señaló que en la colonia Patria Nueva él y los otros tres jugadores pasaron por uno de sus compañeros del equipo, cuando al esperar a que saliera se acercó una patrulla de policía municipal de número 7097 donde viajaban tres uniformados y les pidieron que abrieran la puerta de atrás para hacer una revisión.
Al corresponder y ver que no existía nada extraño los policías se retiraban pero estando ya los cuatro amigos en la camioneta a uno de ellos se le ocurrió decir “ya vámonos sirve que nos escoltan” y eso enfureció a los policías que regresaron para provocarlos y amenazarlos con quitarles la camioneta e incluso les pidieron papeles personales y del vehículo, fue cuando Cristian, el conductor, le mostró su permiso de conducir y el policía al que recuerda como «oficial Zepeda» le dijo que su permiso “no le servía de nada y eso a él le valía madre”.
Por segunda ocasión, todo se volvió a calmar pero en esta calle de nombre 18 de marzo no cabían la camioneta de los jóvenes y la patrulla por lo que obligaron a los muchachos a retroceder una cuadra en reversa para poder seguir su camino de frente sin embargo al salir de la colonia en un camino de tierra los elementos los volvieron a detener, inmediatamente al bajar a uno de los jóvenes le doblaron la mano hacia la espalda, lo toman por el cuello y lo llevan la patrulla, a otros dos de nombre Rodrigo Pérez y Jesús Martínez los bajaron que por “burlarse de la autoridad”.
Cristian Silva dijo que los policías se dirigieron con él y le dijeron que le quitarían la camioneta acto seguido el oficial Zepeda le pegó en las costillas, al llegar otra unidad de policía los elementos se calmaron y les pidieron dinero para dejarlos ir pero cuando le señalaron que no traían más que lo necesario para su partido de fútbol les dijeron que se largaran y no querían volverlos a ver sin detener a nadie, además les dijeron que ellos deberían traer un uniforme como el de la policía y no como su “chingadera color rosa”.
Los jóvenes y su padres iniciarán un proceso ante Derechos Humanos para que se investigue y sancione por lo que consideraron abuso de autoridad, amenazas y corrupción.
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