IRAPUATO, GTO.- La Policía de Irapuato liberó a tres mujeres que se encontraban secuestradas virtualmente en un hotel de paso desde la tarde del jueves.
El suceso se registró este viernes y no hubo detenidos; es el segundo caso que se presenta en la ciudad en menos de un mes.
Las víctimas: madre, hija y una sobrina eran originarias de La Piedad, Michoacán, se encuentran sanas y salvas.
De acuerdo a los primeros reportes, el jueves por la mañana, la mamá recibió una llamada en su celular.
Era un hombre que se identificó como un sicario de cierto grupo delictivo de Michoacán.
Le dijo a la víctima que tendría que salir de su casa lo más pronto posible o de lo contrario sería secuestrada por un grupo armado.
La mujer tomó a su hija y a una sobrina que estaba de visita.
El presunto secuestrador le marcó nuevamente para pedirle que tomara un autobús en la central camionera y que se dirigiera a la ciudad de Irapuato donde tendría que hospedarse en un hotel.
En el camino, la madre de 45 años de edad recibió más llamadas; el delincuente la amenazó y le dijo que no pidiera apoyo a la policía ya que las cosas serían peor.
Las tres mujeres llegaron a Irapuato y lo primero que hicieron fue pedir un taxi, el cual las trasladó al Hotel Metropolitan, ubicado en la zona centro.
Cuando entraron a la habitación el secuestrador les llamó de nuevo y les pidió que apagaran el celular, para comenzar a pedir el rescate a sus familiares.
Durante el transcurso del jueves y mañana del viernes el delincuente contactó a los familiares de las víctimas para pedirles una fuerte suma de dinero a cambio de no hacerles daño.
Sin embargo, una recamarera del hotel se percató de los hechos cuando la tarde de ayer entró a la habitación y halló a las tres mujeres llorando.
Platicó con ellas y le argumentaron que estaban secuestradas.
La recamarera llamó de inmediato a la policía.
Al hotel llegó el director de la corporación Édgar Verdeja Morón y varias patrullas.
Las mujeres fueron sacadas de la habitación y trasladadas a las oficinas de la Procuraduría de Justicia.
Desde el Centro de Comunicaciones, la policía se enlazó telefónicamente con los familiares de las víctimas para impedir que realizaran el depósito que ya les había exigido el secuestrador.













