Pensamientos, palabras, actos, hábitos…

tony redes

“Pensamientos, palabras, actos, hábitos= SER QUIEN SOY”

 

Hoy puedo afirmar con una seguridad rotunda que es fácil predecir el futuro o destino de los demás… aclaro… ¡de “los demás”!, más no el propio.

 

¿Por qué lo afirmo?

 

Porque el ser humano es tan predecible desde que da a conocer sus hábitos mismos, desde sus acciones, palabras y pensamientos. Se puede llegar a conocer el pensamiento de los otros desde el simple detalle de observar su “modus vivendi… modus operandi”.

 

Si practicas diariamente en “ir más allá” del acto concreto observable, podrás darte cuenta que detrás de todo hábito yace un cúmulo de pensamientos, forjadores por ende de un “destino”.

 

Si tan sencillo es predecir el futuro de los demás, intentemos vaticinar nuestro propio futuro… es más… atrevámonos a cambiar nuestro destino si no nos es satisfactorio como lo vemos.

 

Comencemos por nuestros pensamientos…

 

Alguien dijo en una ocasión… “Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras”… hoy decido llenar mi gran fuente de poder, llamada “pensamiento”, de todo aquello que me nutra, que me aliente, me anime, que conduzca a seguir creando. Mi pensamiento deberá ser el primer móvil de todo aquello que anhelo hacer. Mi pensamiento está llamado a forjarse en la verdad, la justicia y el amor… “Cuido mis pensamientos, porque sé perfectamente que se convertirán en palabras… mis palabras”.

 

“Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos”… hoy estoy decidido a llenar mi repertorio oral de aquellas palabras que edifiquen, que sostengan, que den una fuerte credibilidad sustentadas en la congruencia de vida. Mis palabras serán creadoras, dadoras de luz, de sapiencia. A través de ellas podré escudriñar lo más profundo de la mente humana. Con ellas podré atravesar la fantasía y la realidad. Ellas se apagarán en el tiempo, pero se perpetuarán en el cofre hermoso del recuerdo de aquellos que las guardaron con inmenso amor… “Cuido mis palabras, porque se convertirán en actos… mis actos”.

 

“Cuida tus actos, porque se convertirán en tus hábitos”… hoy deambulo por el desierto de la vida pregonando un sinfín de “significantes” con la esperanza de que mientras más y más desgaste los significantes, por fin llegar a lo medular del significado. Camino y hago… verbo, no sustantivo. El día que deje de caminar, de hacer… ese día de nada sirvieron mis pensamientos y mis palabras. Caminar, caminar, caminar… jamás desfallecer de hacerlo, que caminando es como predicamos sin hablar… como seguimos pensando sin caer en la locura total. “Cuido mis actos, porque se convertirán en hábitos… mis hábitos”.

 

“Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino”… repite, una vez, dos veces más, no pares, sigue adelante, no mires atrás, no hay límite, jamás desistas, corre sin parar, que “quien persevera alcanza” y “sólo aquel que practica y es constante, que tiene hábitos, supera al maestro”. El verdadero éxito sólo se logra perseverando, con disciplina, constancia, con orden y valores. No desistas, la recompensa es gratificante. “Cuido mis hábitos, porque se convertirán en el destino… mi destino”.

 

El destino, nuestro destino… mi destino yo lo forjo, nadie más. Así lo creyó Gandhi, y por tal motivo así lo predicó desde sus pensamientos, palabras, actos y hábitos…

 

“Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras.

Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos.

Cuida tus actos, porque se convertirán en tus hábitos.

Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino”.

 

Dejemos de culpar a los demás, de creer que somos marionetas manipuladas a través de cuerdas invisibles jaladas por Dios… creer lo anterior y culpar a los que me rodean sin hacerme responsable de mis propios pensamientos, palabras, actos y hábitos, es volver a ser niños dejando en las manos de nuestros progenitores lo que ellos desean hacer con nuestro destino.

 

Es hora de despertar, de creer en nosotros mismos para crear un mundo diferente, donde la consciencia reine y por ende la conservación entre unos y otros.

 

Comencemos a ser conscientes de lo que pensamos…

Comencemos a ser conscientes de lo que hablamos…

Comencemos a ser conscientes de lo que hacemos…

Comencemos a ser conscientes de aquello que hacemos con más frecuencia…

Comencemos a ser conscientes de “hacia dónde vamos”, del destino que estamos forjando…


Como siempre, tú tienes la última palabra de lo que deseas sea tu “destino”.

Antonio Hernández Mascote