Vida. “Y si en lugar de…”

tony redes

Todas las experiencias que estamos viviendo nos invitan, -u obligan para algunos tantos- a considerar lo que tal vez mucho tiempo atrás no se le había dado la importancia suficiente: nada permanece, todo está en constante cambio.

Y sí, ya lo decía la antigua filosofía que “lo único que permanece en la vida es el constante cambio”, para muestra de ello seamos conscientes de todos los cambios que hemos venido a realizar y muchos otros que faltan aún.

Si el cambio es lo que está de “moda”, llamémosle así ¿por qué no nos atrevemos a hacer un “cambio” ahora en estas fechas decembrinas? Tal vez descubramos modos diferentes de vivir la Noche Buena, Navidad, las Posadas y el Año por terminar para recibir el Nuevo. Indudablemente jamás nos daremos cuenta de lo nuevo y los beneficios que nos pudiera otorgar, si no nos animamos a experimentar lo diferente, lo que en su momento parecía absurdo, ilógico, irrelevante.

¿Qué tal si así como invertimos tiempo, vida, dinero, esfuerzo, dedicación, constancia, disciplina, trabajo, en hacer que brille nuestro exterior, esa misma energía e intención se la dedicamos a embellecer y hacer que reluzca y brille nuestro interior?

Me explicaré un poco más para ser concreto y preciso.

El tiempo, vida, dinero, esfuerzo, dedicación, constancia, disciplina, trabajo que invertimos arreglando nuestro hogar con motivos de estas fechas, buscando el regalo que nos tocará dar en el intercambio familiar o de trabajo, los preparativos para la reunión familiar de Noche Buena o Año Nuevo, toda esa energía tan grande y creativa, ¿qué tal que destinemos un tanto para equilibrarnos estando en paz con nosotros mismos y con los demás?

He aquí algunos consejos que nos pueden generar dichos cambios, pudiendo favorecer más a nuestro resplandor interno. No olvidemos que son “invitaciones más no obligaciones”. Sin duda nos harán mayor eco cuando estemos preparados al cambio ya que el cambio se da cuando uno lo desea y está preparado para ello, no cuando los demás quieren, así que veámoslos como simples consejos para hacer algo diferente en estos tiempos diferentes.

  • Busca más encuentros… pero contigo mismo. Anímate a buscar en tu interior las respuestas que tal vez no estés encontrando fuera de ti. Así como ofreces parte de tu tiempo y vida a la relación con los demás, así también date prioridad contigo mismo. Recuerda que somos un reflejo de lo que traemos interiormente. Sólo basta escuchar con atención al otro para darnos cuenta de cómo vive su vida y qué valores empoderan su diario vivir. Mayor intimidad contigo mismo.
  • Arregla hermosamente tus regalos… sobre todo tu persona. Tú eres el mayor regalo que puedes dar a los demás; tu tiempo, tu dedicación, tus palabras, tu escucha, tu presencia y existencia, nada en el mundo tiene mayor valor que tu única, original y auténtica presencia, así que no dejes de ser quien eres. Que te acepten como eres, quien no, déjale ir y que continúe su búsqueda.
  • Dale siempre a los demás de lo mucho que has recibido… no es necesario que tengas grandes cantidades de dinero para poder ofrecer a los demás. En ocasiones quien más tiene es el que más necesita. Tienes tu sonrisa, tu alegría, tu honestidad, servicio, solidaridad, empatía, amor, comprensión, sabiduría, y muchos otros bienes que puedes ofrecer desde tu corazón. Contribuye cada día a dejar mejor de lo que encontraste a las personas con las que vas caminando por esta vida.
  • Agradece, agradece, agradece… sólo quien es agradecido recibirá más. Da gracias por todo, hasta de aquello que viene en camino para que lo recibas en el momento preciso y exacto en pro de tu Evolución. Es un don el ser agradecido, todos tenemos este don pero no siempre nos damos cuenta de ello, ya que por envidia, soberbia, malas experiencias, no se quiere emplear este don para hacer sentir bien a los demás. Tú aplícalo sin cansancio y verás que la abundancia comenzará a fluir en tu vida como una cascada.
  • Vívete siempre Abundante… la abundancia es una respuesta a nuestros pensamientos positivos, a ver lo que sí se tiene sin centrarnos en aquello que no. Si en este momento eres consciente de tus varios sentidos, si aún estás en esta experiencia terrena, si aún existe algo o alguien por quien levantarte cada día, eres Abundante, nada te falta. Si la carencia o ausencia de algo aún te esclaviza es porque no te has dado cuenta que puedes ser feliz y pleno sin tanto… se necesita tan poco para poder ser.

 

Hagamos de estos tiempos algo diferente, al final de cuentas de eso se trata, a eso nos están invitando ¿o no?

Démonos a la tarea de reinventarnos cada día, de hacer lo que jamás nos habíamos atrevido a llevar a cabo. Que esta temporada decembrina nos permitamos gestar en nuestro interior lo que iremos  cosechando el próximo año.

Que nuestros cambios se vayan concretizando paso a paso disfrutando en cada presente las dulzuras de la satisfacción, los logros, la aceptación, la comprensión.

Que todo aquello que nos impulse a crear nuestra mejor versión sea bienvenido, aunque en ocasiones la lógica humana nos impida verlo y disfrutarlo así. Atrevámonos a ver con una visión diferente, disfrutar lo obtenido y liberarnos de aquello que perturbe nuestra paz interior.

Psic. Tony Hernández Mascote. Centro Psicoeducativo Maktub

 

Antonio Hernández Mascote