Inspiración no de una, sino de muchas películas, la maternidad ha sido el tema de muchas historias que nos pueden enternecer, desesperar, asustar o hacernos reír con desparpajo. Y es que el asunto jamás se gasta. Todos tenemos alguna anécdota con la que podemos identificarnos con respecto a la familia y nuestras progenitoras.
Entre las películas más destacadas sobre las mamás, encontramos dramas sobresalientes como: Mommie, Dearest (mami querida. 1981) Basada en la vida de Christina Crawford sobre el supuesto abuso que sufrió a manos de su madre adoptiva, Joan Crawford, talentosa actriz de Hollywood. O La fuerza del cariño (1983) protagonizada por Shirley MacLain, Jack Nicholson Y Debra Winger, en la que madre hija no pueden entenderse, una situación que aún puede verse en nuestros días.

Pero claro, hay un lado más amable sobre la maternidad. Como Mamma mía, un musical con la talentosa Meryl Streep y Amanda Seyfried. Basada en la música del popular grupo Abba, gira sobre los enredos de una madre y su hija, que está a punto de casarse y desea saber quién es su verdadero padre. O quizá una comedia más atípica como Mr Mom (1983) cuando el padre de familia interpretado por Michael Keaton es despedido de su empleo y su esposa, Teri Garr, consigue un trabajo para mantener a la familia. A cargo de la casa y sus tres hijos, las situaciones por las que pasa, le ayudan a reflexionar sobre el importante roll que juega su esposa en su vida y que es “aparentemente fácil”.
Películas francamente malas como Hasta la madre del día de la madre (2023) que a pesar de contar con un reparto medianamente bueno, termina en la trillada historia del redescubrimiento del amor filial y la tolerancia, a Mother (2017) con Jennifer Lawrence y Javier Bardem, llena de simbolismos y escenas bizarras que pocos lograron entender aun a pesar de ser advertidos sobre la premisa de la película.
Para terminar con tres de mis largometrajes favoritos. El bebé de Rosemary (1968), Viernes 13 (1980) y Psicosis (1960) Madres que protegen a pesar de saber que sus hijos son fruto del demonio, que vengan a sus hijos después que muere por un descuido al estar a cargo de adolescentes en un campamento de verano, o que dominan su vida, aun después de la muerte, convirtiéndoles en asesinos seriales. Sin importar el tiempo que pase, el cine siempre tendrá espacio para historias maternales.









