La otra pandemia

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Celaya Internacional



LA OTRA PENDEMIA 

“Los niños no son juguetes sexuales y su inocencia no está en venta” UNICEF

Hace poco más de un mes que le doy vuelta al tema del cual escribo, no solamente por lo delicado del tema sino porque siempre genera una sensación de asqueo cuando hablamos del abuso y la vulnerabilidad a la que están sometidos los niños en el mundo.

La pedofilia según la OMS (Organización Mundial de la Salud) y el DSM (Manual de Diagnóstico de la Asociación Americana de Psiquiatría), es un trastorno psiquiátrico y que según los estudios de los especialistas e investigadores vascos en psicología; Enrique Echébura y Cristina Guerricaechevarria pueden clasificarse de acuerdo a ciertas características predominantes en dos sentidos, una es la atracción primaria u ocasional (preferencia sexual) y la otra es una característica de índole psicológico dividida en diversas áreas (ansiosos-resistentes, evitadotes temerosos y evitadotes-desvalorizadores), pero no le daré una clase rápida de psicología querido lector, la breve mención es debido al tema que tocaré en seguida.

Paralela a la pandemia del COVID19, otra avanzaba con fuerza, mire querido lector, hace poco más de un mes hubo un revuelo por algunas publicaciones en Tweeter y Facebook, de repente se veía una bandera similar a la del Orgullo LGTTTBI pero sus colores eran mucho más claros, como tonos color pastel, una bandera precedida por las siglas MAP (Menor-attracted person o Persona atraída por menores), este grupo origino una serie de clasificaciones en redes abiertas pensando que su “orientación” como ellos le llaman, sería apoyada por diversos colectivos y se les reconocería el derecho a que una persona, hombre principalmente, se enamorara y mantuviera relaciones con adolescentes o preadolescentes, por supuesto que tanto los colectivos LGTTTBI y los Feministas inmediatamente reprobaron y rechazaron cualquier tipo de apoyo a esta aberración logrando así que las publicaciones fueran bloqueadas.

Si nos apegamos a lo señalado tanto por la OMS y el DSM, el que un adulto se sienta atraído hacia un menor de edad, incluso si este esta por cumplir la mayoría de edad es un trastorno, o sea que necesita tratamiento antes de que pueda dañar a alguien, porque este tipo de atracción incluye desde el abrazo o beso lascivo en la mejilla hasta abuso sexual. A raíz de este confinamiento algunas ONG’s detectaron la enorme red que bajo los nombre de Orgullo MAP, MAP, MOP, MAP

Feminista, MAP LGTTBI, se promueven a través de las redes sociales, las cuales tienen presencia en Latinoamérica, Sudeste asiático y Europa principalmente, en donde los ciudadanos de Países Bajos (Holanda) han sido los más asiduos a defender dicha “preferencia”, consumiendo una alta cantidad de videos sexuales entre adultos y menores de edad.

El tema se apoya en la terrible costumbre del matrimonio infantil, que generalmente creemos se practica solamente en ciertos países en vías de desarrollo como Tailandia, India, Singapur, varios países del África subsahariana, el sur y sudoeste de México y Centroamérica, sin embargo nos damos cuenta que es también practicado en algunos lugares de Estados Unidos (Iowa, Tennesse, Texas, Nuevo México y California), Varias ONG’s como #SaveTheChildren y #AyudaEnAcción, han señalado que debido a la alta migración y a la incapacidad de varios gobiernos europeos tales como el español y el francés, esta práctica del matrimonio infantil no se ha logrado erradicar en propio territorio, y con ello se abre una pequeña y muy enfermiza brecha que los pedófilos intentan usar como justificación para que, lo que ellos llaman “su preferencia sexual” sea reconocida, señalando que si un niño es capaz de sentir amor tal como lo manifiesta en las redes, un adulto es capaz de hacerse cargo de una relación menor-adulto.

La enorme cantidad de horas en las redes a la que los menores han estado expuestos les han servido como vehículo a estos depravados para lograr acceder a ellos, las policías cibernéticas piden que sean los padres quienes controlen las plataformas que sus hijos visitan, el tiempo que están conectados, pero sobretodo y esto es para los hijos y los propios padres, tengan mucho cuidado con las fotos que comparten de sus hijos porque una vez en las redes, aun si se cuenta con perfil privado, se convierten en dominio público y esto los pone en la mira de sujetos enfermos y sin escrúpulos, el COVID nos trajo más que un nuevo modo de convivir, nos revelo también una de las facetas más perversas del ser humano, nos trajo otra pandemia, la pedofilia.

17/06/2020

Rayo Esmeralda Patiño

Rayo Esmeralda Patiño Rosales, Licenciada en Relaciones Internacionales por la ULSAB/UNAM y Master en Derecho Internacional, Derechos Humanos y Cooperación Internacional por la Universidad de Santiago de Compostela en España.

Ha colaborado en varias publicaciones para medios impresos y electrónicos, soy coautora del libro "La Diplomacia Municipal en México. Cinco Estudios de Caso" publicado por la UNAM.

Profesora en el área internacional de la ULSAB y de la Escuela de Derecho de la ULM así como del Colegio Universitario Rosenbluth.

Conferencista del 2012 a la fecha en el marco de los congresos nacionales de la AMEI (Asociación Mexicana de Estudios Internacionales A.C.).

Autora de la columna "CELAYA INTERNACIONAL 

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