¿CUÁNTOS MÁS NICARAGUA?

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Celaya Internacional.



¿CUÁNTOS MÁS NICARAGUA?

Hace tres meses que Nicaragua despertó de un sueño, era el sueño bolivariano el que lo abrazaba, pero la realidad los alcanzó, llegando así, en abril de este 2018, a una serie de protestas y manifestaciones contra el Gobierno.

Desde el estallamiento de las protestas civiles, hemos escuchado que todo fue originado por las reformas al sistema de seguridad social, ese 0.75% que tendrían que aumentar en aportación los trabajadores y el 2% que los empresarios debían pagar, esto para tratar de subsanar la crisis económica que se avecinaba en pensiones, el Fondo Monetario Internacional (FMI) pedía al gobierno una serie de reformas para que la crisis no se agravara, entre ellas estaba la ampliación de la edad para jubilarse, el Gobierno de Ortega, se había negado parcialmente señalando que nadie contrataría a personas “mayores” y varias de las reformas las desechó, no así la del SNSS, sería muy burdo decir que está reforma fue lo que ocasionó la crisis social que vive este país hermano, la propia reforma fue desechada para tratar de calmar los ánimos, cosa que no ocurrió.

No, la reforma no fue la causante, más bien han sido una serie de eventos que se han dado desde hace 11 años, cuando Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo, Vice Presidenta, llegaron al poder, aunque hay que recordar que él ya había ocupado el cargo de 1979 a 1990 y ahora desde 2007 lo ocupa de nuevo.

Mire querido lector, comentaba yo que no es una cuestión de la reforma de salud, más bien ha sido el hartazgo de la población de una serie de actos nepotistas y de corrupción por parte del Ejecutivo y su ahora muy presente en la escena política, esposa Rosario Murillo, quien gastó desde 2013 más de 3,3 millones de dólares en “reforestar” a la capital con una serie de “árboles de la vida” metálicos y esto sin contar el gasto de luz anual para iluminarlos, pero hay más, honestamente, una serie de errores y sueños, este gobierno desde un inicio se mostró siempre favorable a la ideología bolivaria que Hugo Chávez les vendió, de hecho tan benévolo fue el lazo, que a pesar de ir perdiendo competitividad, Venezuela hacía depósitos directos no solo al Gobierno para ayudas sociales, sino a ciudadanos que hoy son férreos protectores del sandinismo que representa Ortega, con la ayuda de Chávez primero y luego de Maduro, la pobreza se redujo y el crecimiento fue de poco más del 4 % pero, mientras se hacía gente menos pobre, las volvía más vulnerables, por que, no había previsto el futuro sin la ayuda venezolana, ni china ni rusa por lo menos no hasta ahora.

Le contaré algo, desde hace ya casi dos siglos, había un proyecto que perdió fuerza gracias a otro país del ístmo, Panamá, si, Nicaragua posee una estrategia geopolítica que muchos querían desde la época de la colonia, sin embargo el proyecto quedó en eso, en proyecto; la construcción de un Canal que conectara al Pacifico con el Caribe, Daniel Ortega lo retomó y buscó la inversión de un taiwanés, financiado nada más y nada menos que por los grandes bancos chinos, de hecho el proyecto lo desarrolló una consultora del gigante asiático, todo iba bien hasta que el foco rojo se encendió debido a que afectarían a una de las más importantes reservas naturales de la zona, el Lago Cocibolca o de Nicaragua que es la cuenca del Río San Juan, o sea, el sistema hidrográfico de conexión más grande de Centroamérica,  Ortega incluso ya había cotizado la construcción de un oleoducto transpacífico, creo que pensó que con ello obtendría los recursos necesarios para beneficiar a su principal proveedor, Venezuela y a él mismo, quien con ventajosos contratos a personas allegadas, adjudicó el dominio de las tierras aledañas, pero no contaba conque China no respaldaría el proyecto, no iba a enfrentarse de momento a Estados Unidos, y que Venezuela perdería, según datos del FMI un 18% de su crecimiento, y con ello, la ayuda económica y de petróleo que recibía del otrora gigante sudamericano quedó estancada, así que las cosas comenzaron a salirse de control y fue la dichosa reforma la gota que derramó el vaso, la pérdida de poder adquisitivo y el actuar de los grupos paramilitares sandinistas terminaron por despertar a un gigante, ese gigante era el pueblo, primero fueron estudiantes, luego trabajadores, empresarios y hasta la Iglesia.

En los primeros días de iniciadas las protestas, perdió la vida Alvaro, “Alvarito”Conrado, un chico de tan solo 15 años que tenía como misión llevar agua a los estudiantes apostados en la Universidad Autónoma Nacional de Nicaragua (UNAN), ahí con un disparo en el cuello, el conflicto cobraba a su víctima más joven, pero la represión no ha acabado ahí y a tres meses ya son más de 400 muertos, otros más encarcelados y muchos rociados con ácido en el rostro por parte de los seguidores de Ortega, quien ha llamado al diálogo para la paz, esa que no ha respetado.

En un principio eran algunas organizaciones religiosas, empresariales y ciudadanas quienes hacían un llamado a convocar a elecciones adelantadas para marzo del próximo año y no esperar hasta el 2021, año en que legalmente deberían llevarse acabo, pero ahora la misma OEA en la reunión del 40 aniversario de la entrada en vigor de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, votó una Resolución para pedirle al gobierno de Ortega un cese a las hostilidades y que convoque a elecciones, de hecho, dentro de la misma reunión, el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, señaló que la cantidad de muertes civiles era intolerable y pedía al gobierno Sandinista que atendiera el reclamo internacional, por supuesto que Bolivia defendió a Nicaragua, y se ha declarado como una intromisión y una violación a la libre Determinación de los Pueblos, está “injerencia” internacional.

No dejaremos de preguntarnos, ¿Cuántos más? ¿Cuantas muertes más debemos observar y permitir en aras del beneficio de unos cuantos? ¿Seguiremos pasivos ante un hermano latinoamericano? El pueblo despertó, le ha arrebatado al gobierno de Ortega y de Murillo el monopolio de la calle, el pueblo pide elecciones democráticas, pide justicia social, pide justicia, mientras el Ejecutivo nicaragüense recibía el espaldarazo de sus amigos reunidos en la Habana, quienes le decían no lo dejaran solo, es el pueblo nicaragüense quien está solo, quien grita al resto de Latinoamérica y del mundo que lo ayude y que le quite el yugo que el Gobierno le ha impuesto, ese que como todo tirano, siempre culpa a un interés oscuro que pretende quitarlo del poder, el sistema caduco que representa el sueño bolivariano está llevando a otro país del hemisferio a tomar las calles, una vez más se demuestra que el clientelismo político solo sirve para crear dependientes del sistema y no para ayudar al sector vulnerable, que el asistencialismo crea grupos fieles que se transformarán en paramilitares y defenderán su derecho a la dádiva antes que los derechos de la mayoría, que para el septuagenario Ortega, 400 muertes no son suficientes aunque las calles ya no las controle él.

Rayo Esmeralda Patiño

Rayo Esmeralda Patiño Rosales, Licenciada en Relaciones Internacionales por la ULSAB/UNAM y Master en Derecho Internacional, Derechos Humanos y Cooperación Internacional por la Universidad de Santiago de Compostela en España.

Ha colaborado en varias publicaciones para medios impresos y electrónicos, soy coautora del libro "La Diplomacia Municipal en México. Cinco Estudios de Caso" publicado por la UNAM.

Profesora en el área internacional de la ULSAB y de la Escuela de Derecho de la ULM así como del Colegio Universitario Rosenbluth.

Conferencista del 2012 a la fecha en el marco de los congresos nacionales de la AMEI (Asociación Mexicana de Estudios Internacionales A.C.).

Autora de la columna "CELAYA INTERNACIONAL 

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