Celaya Internacional
¿LIBERTAD LABORAL Y UNA NUEVA COLMENA?
“Mandamos todos los días un padre para que esa oficina nos devuelva esto…”
Mafalda
Este 2020 nos tiene bastante ocupados, hay temas que ya de por sí son importantes y con la actual crisis en varios sentidos por la Pandemia de la COVID19, se habían dejado un tanto de lado pero no por ello dejan de ser importantes y trascendentales, obviamente está el tema de la vacuna, que se supone estaría lista en noviembre pero que según la OMS no será sino hasta el tercer trimestre del próximo año cuando tenga cobertura amplia, lo cual es entendible de acuerdo al numero de personas que somos en el planeta, otro tema muy doloroso es el aumento de los feminicidios, las elecciones en Estados Unidos que significaran las relaciones más tensas o flexibles del poderoso vecino del norte con Reino Unido y México, la ya larga disputa entre Azerbayán y Armenia por Nagorno-Karabaj, zona por donde cruzan las líneas de gas natural y petróleo pero que sobretodo es una cuestión de estrategia geopolítica, la enorme infodemia y la triste realidad de saber que la mayoría de los gobiernos están compuestos por incompetentes que no ven más allá de la inmediatez y su propio beneficio. En fin que esta pandemia no ha traído carencias, más bien ha revelado y potencializando problemas ya existentes, entre ellos el tema que hoy me ocupa, el nuevo esquema laboral a distancia.
Europa ha comenzado ya con la Segunda Ola de contagios de COVID, en América Latina, África y Sudeste asiático aún no se ha logrado salir de la Primera y bueno, la vida claro que ha cambiado para muchos, los trabajadores autónomos o independientes son los más afectados, en la mayoría de los países, se tiene que cumplir con el pago completo y “normal” de los impuestos mensuales pero con la diatriba de no tener ingresos, esto esta causando un problema psicológico mayor en aquellos que han perdido su ingreso. Por otro lado, tenemos a aquellos que pueden llevar a cabo el sistema de teletrabajo.
El teletrabajo, ahora convertido en un “trending topic”, es la nueva panacea y claro que no está mal, a quienes son madres de niños pequeños les permite estar en casa con ellos, tienen mayor flexibilidad, en el caso del varón, ahora puede comer con su familia y no perder tanto tiempo en el habitual traslado al centro de trabajo o en las visitas a los clientes potenciales, las reuniones ahora son por plataformas así que se puede decir que hay integración familiar, o eso creemos.
La realidad es que estamos ante una situación bastante sui generis, ya comienzan a darse las primeras bases de la legislación referente al teletrabajo pero aún no alcanzamos a ver la magnitud de lo que se viene, como todo el teletrabajo o el trabajo a distancia tiene sus pros y sus contras, aquí también tenemos que tomar en cuenta al estudio en línea.
Además de los pros ya comentados arriba, el hecho de estar más presentes en casa determinará en algunos casos una mayor integración en la familia, pero en los contra esto determinará que al ahora comer y cenar en casa muchos pequeños negocios de alimentos terminen cerrando, también mermara la oportunidad de convivencia con los compañeros de trabajo y con ello la continuidad en el manejo de conflictos laborales que a veces nos ayudan a manejar mejor nuestras relaciones personales, lo que sí considero peligroso es que se comenzaran a poner en un solo lado todos los beneficios. Mire querido lector, hace unos 10 años comenzó con mayor fuerza el esquema de call center, una llamada de aclaración de servicio era respondida por una persona fuera de lugar de residencia o incluso del país, después fue la oferta de pólizas de seguro, nuevos beneficios de compañías de televisión por cable o bien telefónicas y de nuevo, el teleoperador era una persona principalmente fuera del país. Esto se convirtió en un esquema de trabajo colmena, trabajos altamente rotativos en personal, bajísimos salarios con comisiones prácticamente inalcanzables, a muchos incluso se les despedía “por no llegar a la meta” uno o dos días antes de pagar comisiones y así, estas empresas maquiladoras de servicios a través de humanos terminaban obteniendo ganancias pero no así los empleados que eran desechables y explotados.
Recuerdo que en México se lucho mucho por acotar este tipo de prácticas, manifestaciones y reclamos no necesariamente de colectivos o gremios porque finalmente tampoco se les permitía contar con una representación laboral, entonces, el tan trendy esquema resucitado del teletrabajo en muchas partes del mundo, (México no será la excepción), puede terminar provocando un desgaste familiar, porque la casa se convierte en oficina, una oficina en la que el trabajador aporta su propia computadora, su luz, su agua, su café y sus servicios, causando así un ahorro para la empresa que claramente no aumentará el salario de los trabajadores, se ha detectado que en varios países muchos apagan la computadora dos o hasta 3 horas después del horario habitual, vaya, que el jefe virtualmente entra hasta tu casa para pedirte informes, ya no será el espacio seguro y de desconexión laboral.
Esto traerá consigo una posible migración laboral virtual, de nuevo como aquellos primeros call centers, podrán contratar personal en un país en el que el salario pueda ser menor y que estén disponibles más tiempo, provocando así la pérdida de empleos de oficina, un empleado hoy podrá terminar su trabajo en México y enviara vía red los informes a una central en Taiwán, mañana regresara este empleado mexicano y los informes ya analizados y hasta graficados le habrán sido reenviados, quiero hacer énfasis que aquí el problema no será la colaboración internacional de la misma empresa sino el hecho de esta migración laboral telemática con claro beneficio para las empresas y no para el trabajador.
Habrá que tener mucho cuidado porque hay muchos puestos de trabajo en riesgo con este nuevo esquema, tanto directos como indirectos y aquí me refiero a aquellos negocios de comida, estacionamientos y muchos más que dependen de una empresa física.
En cuanto a la educación vía plataformas, recuerden señoras y señores, los niños no deben estar en la cama ni en pijama, muchas veces a los profesores ya les es difícil impartir clase presencial por el problemático comportamiento de algunos alumnos, imagínense ahora si están en casa y con la madre, el padre o los abuelos interviniendo, me agradaría saber si aquellos alumnos que justificaban inasistencia por enfermedad hasta de su gatito podrán inventar algo nuevo.
FECHA DE PUBLICACIÓN: 30/09/2020








