Celaya Internacional.
REIWA, BELLA ARMONÍA
Luego de 3 décadas, y por primera vez en casi mil años, un emperador japonés abdica a favor de su hijo, la sucesión se daba a causa de la muerte del Emperador en turno pero no esta vez, el cambio de Emperador en el Trono del Crisantemo, obligaba incluso a modificar la Constitución.
La intensión de abdicar se dio a conocer hace poco mas de 18 meses, así que Japón debía prepararse para ello, Japón, siempre tan tradicional, maneja un sistema de medición de tiempo instaurado en el siglo VII, esa medición de tiempo es llamada Era, y cada una corresponde al periodo de reinado de un Emperador, así terminó la semana pasada la Era Heisei (Consiguiendo la Paz) y comenzó la Era Reiwa (Bella Armonía), el calendario gregoriano solamente es usado para su relación con el exterior, así el pasado 1º de Mayo, comenzó el día 1 del año 1 de la Era Reiwa.
Este cambio obliga a que se modifiquen todos los documentos oficiales, recibos, formatos de cuentas bancarias, algo así como el cambió cibernético del año 2000 en occidente pero a menor escala.
Del Imperio del Sol naciente hay mucho que decir y en pocas líneas no se podría explicar todo, Japón es una Monarquía Constitucional, el Emperador saliente, Akihito, fue el primero a quien no se le dio trato de protección divina, o sea, que pudo ser visto por su pueblo y convivir con ellos tal como lo hizo visitando a los damnificados del tsunami de 2011, en efecto, ha sido ese llamado emperador de la modernidad en Japón y quien ha gobernado desde 1989 quien ha llevado a Japón a convertirse en la tercera potencia económica mundial gracias a la implementación que desde 1947 dio su abuelo a la Era Meidji o era de modernización y apertura.
Aunque, el nuevo Emperador, Naruhito ya fungía en eventos oficiales representando a su padre, éste no podía ser llamado emperador hasta que no recibiera las joyas del Imperio, las cuales son formadas por tres reliquias que solamente el Emperador y algunos asesores cercanos pueden ver en privado.
Fiel a la tradición sintoísta, cuenta la leyenda que las joyas fueron un regalo de los dioses originarios, un regalo para mantener al mundo con paz y luz; un espejo, una joya y una espada, todas entregadas por la diosa de la luz y la vida, Amaterasu a su nieto para que éste gobernara, así se solidificaba la idea de divinidad en el Emperador, en el Hijo del Sol Naciente.
La ceremonia se llevó a cabo otorgando tres días de más a las vacaciones de la Semana Dorada, o sea, 10 días en total, para un pueblo tan trabajador, descansar 10 días ha sido un poco agobiante, sin embargo, al mundo entero nos ha permitido presenciar a través de las pantallas, el nuevo Emperador ha asegurado llevar al siglo XXI a la Casa imperial pero no será del todo, porque su única hija no podrá ocupar el trono debido a que se rígen por la Ley Sálica que prohíbe que las mujeres asuman el Trono del Crisantemo así que el heredero será su sobrino, único varón de la casa real.
Nosotros estamos en el año 2019, pero Japón comienza una nueva Era, la continuación de la paz y la armónica convivencia de su pueblo con el mundo, porque lo que espera el pueblo japonés es precisamente mayor amor al prójimo, mayor armonía.
Por: Rayo Esmeralda Patiño
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@RayoEsmeralda
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08/05/2019 09:55:34








