Celaya Internacional
RESPUESTA POLÍTICA Y RESPONSABILIDAD CIUDADANA
“Solo hay dos palancas que mueven a los hombres; el miedo y el interés”
Napoleón Bonaparte
Creo que son pocos los que dudan que la humanidad está en el portal de un cambio importante, un cambio en el que la raza humana seguirá sobre este planeta, sí, existirá un mundo después del COVID19 y sí, la selección natural hará su trabajo, como siempre lo ha hecho.
En esta etapa de confinamiento para algunos de nosotros, de pseudo confinamiento para otros y de desconfinamiento para otros más, en esta situación que estamos viviendo solo puedo ver dos culpables, la pobreza endémica y la desinformación, de la primera son única y exclusivamente responsabilidad de los gobiernos de cualquier color e ideología, quienes a través de los años han sido culpables de mantener en la miseria a muchos de sus ciudadanos; algunos por una inaceptable indiferencia a su pueblo y otros por la necesidad miserable de mantener clientes políticos que vivan de sus “ayudas”.
Veamos querido lector, he leído opiniones y sentires, he escuchado muchas voces sobre las acciones que los gobiernos de cada país han tomado y como dice el dicho, el jardín de enfrente siempre se ve más verde, pero, no es cuestión solamente de las decisiones de los gobiernos sino de la actitud que los ciudadanos han tomado, algunos hemos sido muy responsables, otros no lo han sido en absoluto, principalmente por la enorme desinformación a la que se exponen, leyendo o escuchando notas de pseudo periodistas o lo que es más grave, por las notas falsas que los mismos gobiernos dan en un afán de mantenernos en un sistema de miedo.
En una de mis colaboraciones de febrero de éste año, hablaba sobre La Política del Miedo, como con información falsa o con omisión de información, los ciudadanos caen en el temor, y como ya lo mencioné, son muchos medios de comunicación quienes ha fomentado una creciente ola de noticias falsas, esto es sumamente preocupante, en realidad aún no sabemos a que nos vamos a enfrentar cuando pase esta crisis, el COVID19 llegó para quedarse al igual que el SARS y el AH1N1, la diferencia es que en aquel momento la vacuna se diseñó con cierta rapidez, pero ahora la vacuna no se ha encontrado y el virus nos ha sorprendido a todos, principalmente por la rapidez del contagio y por los daños que ocasiona a la salud, al principio se pensó que era una gripe muy agresiva que colapsaba los pulmones pero ha demostrado ser más letal, dañando el sistema circulatorio entre otros órganos del cuerpo, muchas investigaciones se han hecho para conseguir una vacuna eficiente; China, la Unión Europea y claro, Estados Unidos ya han creado algún prototipo de vacuna y en muchos casos está en la fase de prueba en humanos pero aún no se tienen resultados.
El sistema sanitario en el mundo está colapsado, no hay suficientes médicos ni enfermeras, ni equipo, lo cual lo hace a nivel mundial el enemigo numero uno, aún no podemos vencerlo y sin embargo, muchas personas están tomándose la situación muy a la ligera, en Europa es difícil determinar el día en el que el confinamiento terminara definitivamente.
Lo que sí podemos hacer, querido lector es acatar las medidas de protección dadas por la OMS, no solamente por nuestros gobiernos, porque en muchos gobiernos el uso de mascarilla no es necesario, según dicen. La reacción de muchos ciudadanos en sus países de origen ha sido totalmente inconcebible; en Estados Unidos hubo protestas para que les permitieran seguir trabajando, aún y usando la cantidad de infectados y fallecidos a causa del COVID19 sigue elevándose, en Europa los test siguen siendo insuficientes y aunque la curva de infectados y fallecidos ha disminuido debemos esperar a la desescalada que comenzó este 4 de Mayo, en Ecuador por ejemplo vimos imágenes de personas que desafortunadamente fallecieron y eran abandonadas en la calle o bien las familias los velaban en sus casas y ellos mismos salian dejando el féretro dentro del domicilio, vulnerabilidad sino por el miedo y la enorme ignorancia de muchas personas que sí pueden quedarse en sus casas o por lo menos sí pueden protegerse.
El ataque al Hospital Las Américas no tiene justificación alguna, no la hay, se pusieron en riesgo a sí mismos y han puesto a muchos más en esa situación, han continuado como en muchos lugares de la República atacando a los trabajadores de hospitales, eso simplemente refleja que no es el presidente actual ni el anterior, que fue Peña no Calderón, es más ni él ni los demás que estuvieron antes, son esas personas que creen que nada les va a pasar, que no existe el COVID19, que creen en cosas tan absurdas como que los médicos han estudiando tantos años para terminar asesinando por robar líquido de las rodillas a los pacientes.
A todos nos preocupa la falta de medicamento para enfrentar el virus, nos preocupa sobretodo la situación económica, en el estado de vulnerabilidad en la que la enorme mayoría se vera inmerso, pero lo que debe de preocuparnos más es la clase de políticos que tenemos, fueron elegidos para gobernar, para en casos de catástrofe o amenaza lleven a cabo las planeaciones adecuadas y mantengan a su nación en pie, lo indignante es que hemos visto que en varios países, son sanguijuelas quienes gobiernan, sin planes ni A ni B, sin estrategias, sin ayudar a quienes están quedando en el desempleo pero sobretodo sin ayudar a aquellos a quienes la justicia social no les ha llegado y quizá jamás les llegue, entre ellos México, que desafortunadamente no está siendo excepción.
06/05/2020








