TE REGALO UN CARGO

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Celaya Internacional



TE REGALO UN CARGO

 

                                                        “No necesito que me regalen nada, solo que no limiten mi derecho a competir por un mejor cargo y a acceder a él si lo gano”

 

 

La necesidad de las mujeres de llegar a cargos clave dentro de las empresas o la política se ha convertido en una absurda cuota social que lejos de catapultar las capacidades de las mujeres las socavan.

 

¿Por qué se nos tiene que dar un cargo por el simple hecho de ser mujeres? El acceso a cargos ya está garantizado por las propias leyes, así que lo único que se debe hacer es permitir la sana competencia entre hombre y mujeres por el mismo cargo y que lo obtenga el mejor, así sin más, si la mujer tiene mejores aptitudes y capacidades que el hombre que sea a ella a quien se le de el cargo.

 

El papel de la mujer en la sociedad es extremadamente importante, sin menospreciar la labor del hombre debemos reconocer que una familia en realidad funciona porque hay una mujer que es la amalgama que une a todos los que forman la unidad familiar, basta leer a filósofos antiguos y modernos para darnos cuenta de dichas observaciones, Aristóteles en su obra Polis señalaba que la familia era el origen de la sociedad; Cicerón hablaba de la familia como la primera sociedad que a su vez formaba al Estado; Tocqueville  concluyo que la familia era un microcosmos de la sociedad, estos conceptos fueron posteriormente parafraseados por San Juan Pablo II en su obra  Familiaris Consortio, luego entonces, la función de la mujer en la formación dentro de la familia es y siempre ha sido importante, sin embargo su enorme contribución en el ámbito laboral dadas esas aptitudes a hacer varias cosas a la vez pocas veces son reconocidas desde el propio núcleo familiar, luego entonces si dentro de la familia se le limita, el resultado será un reflejo en la propia sociedad, aquellas que han logrado alcanzar sus metas ha sido porque han logrado sobreponerse a las adversidades demostrando su valía apoyadas siempre por su círculo más cercano.

 

La llegada de las mujeres a ambientes tanto de política, investigación y empresa han sido siempre gracias al apoyo de un padre, una madre o ambos o bien, de un esposo, aunque esto no ha supuesto el regalo del cargo como precisamente le sucedió en su momento a Ana Botín (Banco Santander) a la que su padre la despidió de la empresa por creer que al ser mujer no podría dirigir un banco demostrando no sin gran esfuerzo de lo que ella era capaz.

 

En general en el mundo la mayoría del sector emprendedor está conformado por mujeres donde sus negocios son tan diversos como ellas mismas, algunos del área de la belleza, otros de la confección, la alimentación y la exportación de bienes y servicios, dicho sea de paso la pandemia que comenzó hace un año las ha afectado enormemente dando como resultado una caída en los negocios emprendidos por mujeres. Con esto hago referencia a que ahora más que nunca la mujer tiene un mayor acceso no solo a altos cargos de trabajo sino a generar su propia empresa no importando que sea micro o pequeña.

 

Según el último estudio hecho por Deloitte (Sept. 2020) respecto al acceso de la mujer a cargos directivos en la empresa privada se ha comenzado a cubrir gracias a la capacitación gerencial y de toma de decisiones a las mujeres que ocupaban cargos de importancia pero que solamente estaban enfocadas en las áreas de Recursos Humanos o Administración y Finanzas, con ello se busca que más mujeres puedan acceder a Direcciones Generales o Presidencias de Consejo, incluso para abrir más el abanico de oportunidades se ha dado acceso a mujeres ejecutivas que son madres, obteniendo así grandes beneficios a la empresa, a las mujeres creando una mayor conciencia.

 

La diferencia la tenemos dentro de la política, porque seamos honestos la terrible cuota de género se pide única y exclusivamente para ejercer el poder pero nunca para trabajos como carpinteros, albañiles, recolectores de basura, ingenieros nucleares, científicos, etc.  No desacredito que en efecto existe una posesión mayoritaria en los cargos políticos que no públicos por parte de varones. En México están por celebrarse elecciones intermedias que son las más importantes políticamente hablando, la presión que el TEPJF ha ejercido sobre los partidos políticos a presentar a 7 mujeres como candidatas a las gubernaturas ejerciendo así una Ley de Paridad de Género no hace más que seguir ejerciendo un esquema paternalista, si bien es cierto la mujer debe participar más en la política dentro de los puestos clave, lo importante es saber si no se eligen a mujeres solo por cumplir una cuota o si se está impulsando a quien mejor cubra el perfil porque es aquí en donde reside a mí punto de vista el mayor problema.

 

Colocar mujeres por cuota y no por capacidades, aquí incluyo el acceso a mujeres (y hombres) por fama mediática como influencers o artistas  dan como resultado un manejo incompetente de las funciones  y quehaceres políticos.

 

La capacidad laboral de las mujeres es en general cuestionada por absurdos tan grandes como su vestimenta, su fisionomía o su situación civil, así que llegar a puestos clave no es fácil aunque tampoco imposible, lo terrible es aplicar un cuota a todas luces machista porque dar un cargo por cuestión de género es una forma de tutelar a la mujer, es decirle (veladamente), que es tan incapaz de acceder a un cargo por merito propio que el Estado se lo tiene que otorgar generando leyes que obliguen a los demás a abrirle un espacio, querido lector, sabemos perfectamente que las leyes actuales establecen la igualdad entre el hombre y la mujer, nos otorgan los mismos derechos y obligaciones y que en occidente el acceso a cargos empresariales y políticos es más común, de tal forma que fomentar la Ley de Cuotas de Género es enaltecer la idea de la mujer víctima y desvalida que necesita un hombre (el Estado en este caso) que la proteja.

 

Lo que el Estado debe hacer es garantizar la libre competencia intelectual y de capacidades entre personas, logrando así que los puestos sean ocupados por los más aptos independientemente de su género.

 

Rayo Esmeralda Patiño

Rayo Esmeralda Patiño Rosales, Licenciada en Relaciones Internacionales por la ULSAB/UNAM y Master en Derecho Internacional, Derechos Humanos y Cooperación Internacional por la Universidad de Santiago de Compostela en España.

Ha colaborado en varias publicaciones para medios impresos y electrónicos, soy coautora del libro "La Diplomacia Municipal en México. Cinco Estudios de Caso" publicado por la UNAM.

Profesora en el área internacional de la ULSAB y de la Escuela de Derecho de la ULM así como del Colegio Universitario Rosenbluth.

Conferencista del 2012 a la fecha en el marco de los congresos nacionales de la AMEI (Asociación Mexicana de Estudios Internacionales A.C.).

Autora de la columna "CELAYA INTERNACIONAL 

TW @RayoEsmeralda