“Ayer mi vida tenía una dirección. Hoy la dirección es distinta. Ayer creí que nunca haría lo que hice hoy. Estas fuerzas que con frecuencia crean el espacio, que diseñan y alteran lo que creemos que somos, comienzan mucho antes de nacer, y continúan después de perecer. Nuestras vidas y elecciones como trayectorias cuánticas se entienden conforme al momento, pero cada punto de intersección, cada encuentro sugiere una nueva posible dirección.” [De la película “Cloud Atlas”]
Todo cambia… todo es un eterno devenir… lo que ayer fue, tal vez hoy no sea, y quizá ni me imaginé lo que podré llegar a ser.
No hay nada establecido ni absoluto. Cada segundo de la historia, van cambiando las verdades que se decían absolutas, para dejarnos un sabor de boca de “no saber nada”.
Un día me levanté creyendo que algún día llegaría mi total y definitivo final, lo cual me producía una “angustia existencial” nada agradable.
Hoy al contemplar un anochecer, solamente el infinito Universo y yo, pude comprender que mi historia personal, así como la de todos los demás seres que comienzan a “despertar”, apenas inicia.
En medio de esa gran Creación, me contemplo como uno con el Todo y llego a comprender que jamás dejaré de existir, soy un conglomerado de partículas de la Gran Explosión, y jamás dejaré de ser, sólo me transformaré y seguiré transmitiendo vida.
Hubo un tiempo en el que creí que las verdades introyectadas hasta ese momento jamás cambiarían. Hoy vivo al día y abriéndome a la expectativa de que lo que fue ayer, tal vez en el nuevo amanecer ya no sea, o haya cambiado de forma, de principios… si no me abro al cambio, terminaré extinguiéndome, y no lo deseo.
Cada momento creamos nuevos vínculos, nos “reencontramos” con seres con los que convivimos en otra época, en otro tiempo, y todos estos encuentros nos hacen cambiar de rumbo, de dirección, de intensión, de enfoque. Lo importante es no olvidar para qué estamos aquí, aunque las nuevas relaciones nos hagan cambiar de dirección.
¿Quién te dice que esa nueva dirección no sea la que andabas buscando y a la cual rehuías sin saber por qué?
Yo estoy aquí para “vivir, dejar vivir y dejar a los demás mejor de lo que los encontré”… este pequeño, pero profundo decreto es el que deseo vivir totalmente convencido mientras dure mi viaje por esta vida.
Tal vez hoy la dirección por donde camino sea diferente de la que me propuse tiempo atrás, pero algo muy dentro de mí, esas “fuerzas” que no puedo controlar y a las cuales no puedo oponerme o contradecir, me dicen que jamás he errado, porque todo tiene su razón de ser en la propia historia.
Así que… “Ayer mi vida tenía una dirección… pero mi misión de vida no ha cambiado.”
Hoy me sorprenderé realizando lo que jamás imaginé hacer… ya que mi energía es infinita.









